viernes, 6 de octubre de 2017

CURSO DE LECTURA

   EL  PREMIO  NOBEL... Y OTROS PREMIOS LITERARIOS


  Hablar de literatura y no hacerlo de los premios literarios ,  puede ser un pecado de lesa comunicación artística.  Después de la mamarrachada sueca con Bob Dylan  (  que se embolsó el dinero, aunque no tuvo la correccción de recoger el premio personalmente ) ,  cuyo ridículo universal tiene difícil parangón,  ahora parece que las aguas vuelven a su cauce.  KAZUO ISHIGURO  es un escritor mediano, pero al menos es un escritor.
   De todo esto pensaba hablar ayer,  aunque los derroteros del coloquio,  mitad teórico,  mitad práctico, fueron otros,  si que más atractivos.  Dejo el espinoso asunto de los premios para la próxima semana.
   La tarde comenzó con algunos textos de referencia obligada.  Reconozco mi particular inclinación a los predios hispanoamericanos,  aunque muchos años expliqué literatura española en las mismas aulas.  De ahí una recomendación que les hice:  la lectura de  "El llano en llamas" ,  la excelente colección de cuentos que dejó escrita Juan Rulfo,  el mexicano universal,  tan misterioso,  pero tan gran escritor.  La misma recomendación para vosotros.  Lectura lenta y detenida en los detalles,  que comentaremos dentro de unas semanas.  Será un buena sorpresa para todos vosotros,  por el lenguaje,  las estructuras narrativas,  la gelería de personajes sorprendentes...  Y una constación de la vieja idea que García Márquez dejó troquelada muchos años atrás, con ocasión del Premio Nobel :  " Cuando escribimos,  los latinoamericanos siempre lo hacemos sobre nuestra tierra, sobre nosotros mismos".  Que no es poco, ciertamente.
   Insistí en la dimensión artística del fenómeno literario, en tanto que forma parte de las cinco Bellas Artes,  cuyo número y naturaleza permanecerá,  pues que abarca y engoba todo lo que de artístico ha sido,  es  y será capaz el hombre.
   Trabajamos la idea central inveterada :  así como el hombre es el único ser vivo capaz de sonreir o de llorar,  también es el único que ha descubierto las palabras como lenguaje universal lógico y articulado,  cuyos códigos están en permenente cambio y crecimiento a partir de un tronco común,  cada vez más recio y crecido,  de manera que armoniza los magistrales postulados de Parménides y Heráclito,  con la fijeza inmutable de su esencia y el  "panta rei"  que convierte las aguas del río en las mismas y distintas según el tiempo va dictando,  cuasi biologicamente,  las normas y estímulos de crecimiento en perfección.
   El alimento espiritual artístico es idéntico al material de la ingesta diaria para que el cuerpo se desarrolle y crezca.  Les puse un ejemplo quizá rugoso,  pero aleccionador.  Un hombre está acostumbrado a los alimentos básicos,  agua,  pan,  pescado genérico y carne de animales cercanos.  Si le ofrecen sofisticaciones culinarias y exquisitas viandas desconocidas,  primero experimentará sorpresa,  después rechazo y,  al cabo,  necesitará propedéutica y tiempo largo para que sus papilas gustativas y su digestión se acomoden.  Pero una vez descubierto el placer ,  ya no se reducirá a lo básico ancestral y muy primario.  Con el arte sucede igual,  con la literatura más si cabe,  porque trabaja con ideas y emociones,  que tienen que deglutir los cien mil millones de neuronas con las que ha sido premiado.
   Discutimos,  problema espinoso y difícil de aceptar por inercia de milenios,  la cuestión filosófica de prioridad y función:  ¿Qué ha sido antes,  individual y colectivamente,  las palabras o las ideas ?  Casi todo el mundo suele estar de acuerdo en que las ideas preceden,  y después se buscan las palabras para expresarlas.      Error supino.  Primero se descubren las palabras a partir de las emociones,  y a continuación se van descubriendo las ideas,  mundo complejo de abstracción y ordenamiento lógico que precisa de un cerebro bastante alejado del originario que procede del mar,  más o menos reptiliano.  Basta observar un niño desde la situación mamaria buscando las fuentes nutricias de la madre.  Poco a poco irá aprendiendo palabras,  etapa deíctica y gestual sobre todo.  Y necesitará unos años para descubrir la gramática,  es decir,  el entramado preciso para que la lógica le permita construir el mundo de la comunicación humana culminante.
   Lo aplicamos a la literatura,  originariamente oral ,  y denodado trabajo hasta alcanzar la escritura que,  una vez lograda,   propiciará no la desparición de la oralidad,  pero sí la reducción de su territorio,  entre otras cosas porque no será necesaria la memoria individual,  siempre frágil.
   Terminamos la clase con un texto-ejemplo,  ya que la teoría sin la praxis de mucha y buena lectura,  bien poco es y alcanza.  Precisamente por contraste y estímulo les leí el más famoso de los sonetos de Quevedo,  aquel hombre controvertido y misógino,  que dió en escribir la másextraordinaria lírica amorosa.  Y no sólo en lengua castellana :

 AMOR  CONSTANTE  MAS  ALLA  DE  LA  MUERTE
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar el alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera.

Mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía,
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido.

Su cuerpo dejarán,  no su cuidado,
serán cenizas,  mas tendrán sentido,
polvo serán,  mas polvo enamorado.


   ¿ Habéis leído algo superior a ésto,  tanto quienes enamorados ya fuísteis o aquellos otros que aguardáis esperanzados a romper vuestro corazón que radica en el cerebro ?   Como diría Mallarmé,  los poemas se hacen con palabras.



sábado, 30 de septiembre de 2017

CURSO DE LECTURA . INAUGURACIÓN

LA  REALIDAD  Y  EL  DESEO


   Buen comienzo ayer jueves,  por la tarde.  Sirvió,  principalmente,  para el conocimiento y reconocimiento personal.  Ciertamente asistieron los jóvenes matriculados por primera vez,  catecúmenos iniciales con todas las expectativas al descubierto.  Nos vimos por vez primera,  conocimiento básico.  Pero tambien estaban,  en grupo nutrido,  los repetidores positivos en general de mayor edad,  personas beneméritas que asistieron años pasados impulsados por el deseo de saber más y aprenderlo en grupo,  todos buenos lectores y para quienes los libros constituyen fuente de sabiduría y de placer.  Alguno de ellos repite por cuarta vez,  lo que dice mucho en su favor y,  de manera más modesta,   en el mío.  Cuando les insisto que van a recibir lo mismo que ya vimos,  su respuesta satisface:  " Siempre surge algo nuevo ".

   Y aquí podríamos poner el punto de origen.  Toda mi vida he perseguido la variedad complementada cuando explicaba curso tras curso,  incluso clase tras clase.  Pongamos a Garcilaso por ejemplo. Las canciones,  los sonetos,  las églogas...Son siempre las mismas, claro,  imposible modificar el texto ya fijado.  No así la visión de los avisados lectores,  siempre susceptibles de modificación y enriquecimiento a la hora de la lectura,  el análisis y el comentario.  Podemos leer

EN EL SILENCIO SOLO SE ESCUCHABA
UN SUSURRO DE ABEJAS QUE SONABA.


¿ Una sola y repetida interpretación ?  No,  evidentemente,  incluso haciendo gala de aquello tan creativo y popular: " En la variedad está el gusto ".

   Les hice notar que la Literatura es muchas cosas,  pero de manera especial y profunda es  ARTE ,  por lo que no es posible considerarla solo como documento histórico a tenor del método histórico-documental de Lansón y Larroumet.  En tanto que manifestación artística se dirige a la mente que razona,  pero también a la sensibilidad más o menos despierta del lector.  Y ahí la viña complica sus racimos como reto e incitación
    Trajimos a colación dos fábulas muy conocidas,  "Peregrinos a la Meca"  y  "La zorra y las uvas",  para insistir en la necesidad del esfuerzo intelectosensible y la convicción muy práctica de no perder el tiempo en meandros inútiles.  "Lo que hay que hacer,  hazlo pronto". También aquí vale la jaculatoria evangélica.
   Como en todas las Bellas Artes,  hay que partir de una doble base de sustentación.  Por un lado,  el mínimo de doctrina y técnica,  sin las cuales ni siquiero llegaríamos a "entender"  lo que dice el texto,  frente al cual necesitamos responder a tres preguntas elementales:  qué dice,  cómo lo dice y por qué o para qué lo dice.
   Pero no basta con la racionalidad discursiva bien informada.  Se necesita algo más,  que incide de pleno en la sensibilidad individual y colectiva.  Y que suele caminar por las estrecha y prometedoras sendas de la intuición,  no como inspiración angélica surgida del mundo de las emociones,  sino como superación del discurso racional para perfeccionarlo.  Versos para la ejemplificación:

TRAS UN AMOROSO LANCE
Y NO DE ESPERANZAS FALTO, 
SUBÍ TAN ALTO TAN ALTO,
QUE LE DÍ A LA CAZA ALCANCE.


San Juan de la Cruz lo dice muy bien para la mística basada en el amor.  Con los libros,  modestamente y en planos estrictamente humanos,  hacemos lo mismo partiendo del amor imprescindible.

   Al cabo, escribí este texto en la pizarra tal cual

YO SOY AQUEL,  QUE AYER NO MÁS
DECIA
EL VERSO AZUL
Y LA CANCIÓN PROFANA


destacando las palabras YO  -  DECÏA  -  VERSO  y  CANCION ,  para iniciar un breve análisis.  Una alumna descubrió la forma original

YO SOY AQUEL QUE AYER NO MÁS DECÍA
EL VERSO AZUL Y LA CANCIÓN PROFANA


   Y con Rubén Darío y sus dos endecasílabos sáficos terminamos la sesión,  tan agradable y fructífera.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA POESIA ¿ PARA QUÉ ?

   LA   POESIA   ¿ PARA   QUÉ ?
Elijo el título como consecuencia del comentario realizado por una asidua seguidora de mis literarios escritos en facebook.  Leyó el último y apuntó:  " No lo entiendo,  aunque me gustaría ".  Muy cierto y oportuno.
   Viene a resultar que hace tiempo unos alumnos me animaron a escribir en estos medios.  Me negué porque no los consideraba adecuados para mi edad y condición.  Un catedrático de Literatura en la universidad,  mayor y avezado en los métodos tradicionales no podría encajar en esta moderniades,  si que propias de este tiempo,  no al alcance de los senadores culturales.  Jóvenes como son y perfectamente integrados en mi equipo,  insistieron.  Y el resultado fue una página de facebook  y un blog  bajo el título  "De libros y otras virtudes".  Comencé no muy convencido porque aclaré desde el comienzo que sólo escribiría de Literatura en tono medio,  ni para intelectuales ni para catecúmenos con escasa propensión a la lectura.
   El resultado ha sido sorprendente por la respuesta y el tono general de los comentarios suscitados,  lo que me congratula enormemente.
   Suelo propiciar comentarios de todo tipo,  incluso incorporando el que dí en llamar "Cuarteto de Alejandría" ,  compuesto por un profesor alemán, un talabartero,  un vecino comentarista y yo mismo.  El asunto funciona bien.  
  Y a determinada altura del tiempo,  decidí incorporar mis propios libros de versos,  de modo que cada noche subo en facebook un poema.  Reconozco palmariamente que no son textos fáciles,  que todos encierran mensaje y estímulos con numerosos guiños a escritores y textos que han hecho grande y  poderosa la escritura a través de los siglos,  no sólo en nuestra lengua.  La respuesta sigue siendo magnífica,  un grupo bien ahormado de lectores conspicuos tanto de aquende cuanto de allende los mares,  como gustaba decir Menéndez Pelayo.  Si visitais mi página y blog,  podréis comprobarlo.
   Pues bien,  ha sido uno de esos poemas,  no precisamente fácil, el que ha suscitado el comentario de la citada lectora.   Y aquí viene mi pretensión de hoy.
   Sabido es que la poesía se manifiesta como fenómeno nouménico,  descubierto por el hombre casi desde sus orígenes en el mundo.  Para Occidente,  fue precisamente Platón el encargado de cifrarlo y ofrecerlo al interés de los hombre preocupados por el saber,  pero de manera especial por la belleza.  Recordad las tres ideas clásica:  idea de bien,  idea de verdad,  idea de belleza.  Significan el gran patrimonio y punto de atracción y encuentro para la Humanidad.   Resulta impensable una persona a la que no le interese la verdad,  la bondad y la belleza.
   A partir de ahí,  se adelanta la belleza.  Y fueron los griegos los que acuñaron dos conceptos fundamentales para el saber y la dialéctica:  la Mímesis y la Poiesis. 
   La primera trata de reproducir todo lo que la Naturaleza ofrece.  Se contempla y aquello que más gusta y atrae intenta ser reproducido por mano experta y utilizando los  materiales a disposición.  Lo imitado y la imitación,  para entendernos,  son una y la misma cosa (Parménides) encarnados de manera diferente y, por lo mismo,  consecuencia de cambio y evolución (Heráclito).
   La  Poiesis puede traducirso como creación,  a partir de unos materiales convenientemente transformados. Recuérdese la creación del hombre: Dios configura un muñeco de barro con forma humana y lo llama Hombre.
Esta es la llamada creación  ex nihilo ,  es decir,  partiendo de la nada precedente.
   Pero existe otro grado de creación,  aquel que parte de matariales y formas preexistentes.  El creador los contempla y,  con tales elementos,  hace vivir otras formas de manifestación.   A este fenómeno llamamos arte y artista.
   Pues bien,  la Literatura es una de las Bellas Artes,  sin redundancia en la expresión si bien se mira.  Y la Poesía es la quintaesencia de la Literatura,  su principio inevitable en los primeros vagidos de la Humanidad,  así como su fin esperable sin que la Utopía de la creación nunca lleghe a cerrar sus puertas.
   Con lo que llevo escrito bastaría para dar respuesta a la pregunta  ¿para qué?.  Os he ofrecido la famosa palanca de Arquímedes.  El resto para mover el mundo depende de vuestra capacidad sensible y de reflexión,  axioma perfecto como el círculo y la esfera.
    En todo caso,  podemos cerrar hoy con lo de siempre.  La literatura trabaja con lo fundamental del ser humano sensible y racional:  la palabra.  Pero resulta que la palabra es portadora de ideas y sentimientos,  base de nuestra presencia en la tierra según dijo el gran poeta teutón:  "Pleno de méritos,  pero es poeticamente como el hombre habita esta tierra".  Principio y fin de todo lo que nos afecta.
   La poesía,  repito,  quintaesencia todo lo que a la palabra concierne.  Y sirve como instrumento para proyectar y compartir el gran caudal humano.  De ahí que también tenga razón el clásico: "Homo sum,  humani nihil a me alienum puto".
   Todo lo humano floreciendo en la esfera de la Poesía.  Recordad que los antiguos hablaban de "consolación por la filosofía".  Pues bien,  podemos cerrar el círculo y abrirlo para la eternidad: "Consolación por la Poesía".

domingo, 27 de agosto de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 5 )

FORMIDABLE  BACHILLER


    Cuando el bachillerato lo era de verdad,  seis cursos académicos,  más el curso preuniversitario para los pocos que aspiraban a la universidad.  Pocos,  pero buenos,  como predicaba fray Luis de los sabios.

   El caso es que lo llevó a cabo con plena satisfacción y ópimos frutos,  no tanto porque tuviera una privilegiada inteligencia,  cuanto por la armonía fructífera entre capacidad intelectual,  riqueza emocional y trabajo constante,  todo en gran medida producto de una familia extraordinaria y una educación con todos los predicamentos y exigencias del caso.
   Algunos pilares destacables.  Comenzando por el convencimiento de que los libros y la sabiduría serían su gran tabla de salvación,  su liberación casi definitiva.  Estudiaba por vocación y con placer, le interesaba todo y todo lo asimilaba con naturalidad,  sus profesores daban fé de ello y contribuían en altísima medida.
   A todos los recuerda con agradecimiento y cariño.  Don Andrés, el matemático, tan exigente y ordenado.  Doña Lola,  tan atractiva, que lo inició en los misterios casi órficos del griego.  Doña Elena,  que le abrió las puertas de la Filosofía.  Doña Fuensanta y sus empeños lingüísticos.  Don José Bernal y sus trabajos de laboratorio,  física y química mediantes, que tanto le entusiasmaban.  Y al cabo, el que más influyó por aquellos años hormonados,  don José Cervera,  con el que afrontó la Literatura en profundidad,  pues que le facilitó leer desde los presocráticos,  sin distinción favorita entre los teoremas de Arquímedes y la música de las esferas de Pitágoras. He aquí la frase mágica :  "Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo".  Todo lo demás,  verdura de las eras,  que diría el elegíaco medieval.
   La realidad socio-económico-cultural de la ciudad le permitió conocer bien las correspondientes estructuras y modos de vida,  en un país aherrojado por la dictadura y la pobreza,  no precisamente evangélica.  La gran gleba de los trabajadores coyunturales,  una pequeña franja de clase media y unos señoritos con todo el poder económico,  político y empresarial. 
   Población agrícola,  su gran fuente de riqueza era el esparto,  que proporcionaba pingües beneficios sin trabajar,  por eso la clase obrera llamaba  "señoritos"  a los dueños de los montes,  habituales del casino.  Su observación y análisis le sirvió para afianzar compromisos y sentar las bases de su ideología,  permanente a partir de entonces:  la izquierda sin falsificación ni cinismo,  al modo evangélico cristiano con todas sus consecuencias.
   Por semejante vía de   "lo religioso",  tuvo dos experiencias enriquecedoras:  una con los franciscanos,  otra con los capuchinos.  Con estos últimos y a través de su amigo el padre Ibarbuchi,  dialogaba de filosofía y teología,  pues que siempre se sintió atraído por el fenómeno religioso y sus distintas manifestaciones a lo largo de la historia.  Con los franciscanos,  la cosa fue más compleja.  El padre Carrillo,  nuevo santo cura de Ars en versión de monje,  inició la Juventud Antoniana por invocació y a propósito de San Anronio de Padua,  santo milagrero por excelencia y de gran predicamento en nuestra tierra,  en la que participaban jóvenes de ambos sexos,  en general estudiantes,  interesados por cuestiones sociales,  de pobreza,  relaciones humanas,  etc.,  a tal extremo que había en la parroquia  un famoso cepillo llamado  El pan de los pobres.  Relizaban actividades de todo tipo,  tanto lúdicas cuanto deportivas y,  de manera especial,  se ocupaban de la vida y milagros de las clases trabajadoras,  las más desfavorecidas,  cuyo centro neurálgico era el barrio de Las Cuevas, auténtico campo de agramante poblado por gitanos  ( a la sazón tan marginados y perseguidos )  y otras etnias mezcladas en torno a la marginación.  Allí aprendió que los trabajos intelectuales eran importantes,  pero no menos lo era mezclarse con honestidad y dedicación en el diario vivir de las gentes,  sumergiéndose  "en las mesmas oscuras aguas de la vida" ( Santa Teresa dixit ).  La teoría y la práctica,  lo dulce y lo útil,  cuyas experiencias lo marcaron con especial marchamo nunca olvidado.
   También aquellas reuniones y trabajos sirvieron para orientar y desarrollar el mundo de las emociones,  incluídos los amores de juventud  (no se olvide la edad y las hormonas en justas casi medievales con sus primas las neuronas),  que florecían con la naturalidad de lo espontáneo, necesario y esperado.
   Y así pasaban los años de bachillerato,  aprendiéndolo todo,  asimilandolo todo,  viviendo todo lo que a su alcance individual y colectivo se presentaba.  La vida fluía torrencial y a borbotones.  Y de tal guisa y manera se plantó en los dieciocho años,  habiendo grabado en el frontispicio de su propio templo particular dos jaculatorias muy humanas.  La primera,  más asequible y generalizada: " Homo sum humani nihil a me alienum puto ",  que debiera ser el marchamo de cualquier hombre,  de manera especial en aquellos que pretenden trabajar con la cabeza "por de dentro", que diría el filósofo.   La segunda, mucho más compleja y espinosa, se cifra en la introspección necesaria y reveladora casi por antonomasia : " Nosce te ipsum " ( como hablamos del templo de Delfos, en griego podría sonar así  "gnozy seauton" ), la más importante aspiración del ser humano  "arrojado en el mundo,  entre las cosas",  en palabras del fiósofo heredero de propia Heráclito.
  En esto,  que llegó el verano tras de la última revalida.  Y con él los calores y el tiempo relajado,  propenso a las compensadoras diversiones para el equilibrio,  así como algunas otras ocupaciones convenientes a la edad y condición que lo caracterizaban.  Y con las miras orientadas al curso de transición que lo habría de conducir a la Universidad.

domingo, 20 de agosto de 2017

CURSO DE LECTURA Y ESCRITURA

                       PRIMERA   LISTA   DE   LIBROS


1 . -  " El conde  Lucanor"         Infante D. Juan Manuel
2 . -  " Coplas..."                           Jorge Manrique
3 . -  " El Decamerón "               Bocaccio
4 . -  " Lazarillo de Tormes "    Anónimo
5 . -  " Don Quijote "                  Miguel deCervantes
6 . -  " Antología poética "        Francisco de Quevedo
7 ´. -  " La vida es sueño "         Calderón de la Barca
8 . -  " Robinson Crusoe "         Daniel Defoe
9 . -  " Guerra y paz "                Tolstoy
10.-  " Misericordia "                Pérez Galdós
11.-  " La Regenta "                   Leopoldo Alas (Clarín)
 12.-  " Azul "                              Rubén Darío
13.-  " Campos de Castilla "     Antonio Machado
14.-  " Cántico "                          Jorge Guillén
15.-  "La montaña mágica"     Thomas Mann
16.-  " Ulisses "                           James Joyce
17.-  " La colmena "                 Camilo J. Cela
18.-  " La saga fuga de J.B."    Torrente Ballester
19.-  " Los heraldos negros "  César Vallejo
20.-  " Veinte poemas de amor.."   Pablo Neruda
21.-  " Doña Bárbara "             Rómulo Gallegos
22.-  "  Cien años de soledad"   García Márquez
23.-  "La ciudad y los perros"   Vargas Llosa
24.-  "El señor presidente "    A. Roa Bastos
25.-  " Pedro Páramo "            Juan Rulfo

   QUE TERMINEIS EL VERANO CON BUENA LECTURA

sábado, 19 de agosto de 2017

CURSO DE LECTURA Y ESCRITURA

      P R O L E G Ó M E N O S

Cuando llegue septiembre,  os dije,  comenzaremos de nuevo el Curso.  Mientras,  iré anticipando algunas notas a su propósito,  una especie de cañamazo común en el que irán apareciendo los colores y los bordados,  a medida que los encuentros se vayan produciendo.

      Hace casi cuarenta años escribí un libro propedéutico para los alumnos de primer curso,  Facultad de Letras de mi universidad,  titulado  " Literatura  Universal.  Textos pare el comentario ".  Nivel medio de exigencia,  con una pequeña parte de suficiente doctrina y medio centenar de textos de los grandes autores,  seleccionados con exigencia y pensando siempre que la Literatura es arte,  sobre la doble base de asentamiento,  las ideas y las emociones,  todo proyectado a través de la palabra creadora.  Nada más,  pero también nada menos.
     Lo encabezaba con una cita de Hegel,  pues que la Filosofía siempre corrió paraja y compañera de la Literatura :  " La obra de arte es un medio,  a través del cual el hombre exterioriza lo que es,  su propia esencia ".
     Y explicitaba la idea central del Curso :  " Estudiar literatura será,  sobre todo,  leer libros que han sido concebidos y dados a luz desde los hontanares artísticos,  y con el placer colocado en el horizonte.  La realidad original de un gozo se convierte en proteica posibilidad de gozos renovados sin limitación,  aunando vida e historia,  cuya convergencia es el vértice de lo humano,  que se materializa a través del arte como medio de expresión.
     Mañana os ofreceré la lista de libros que vamos a leer,  por lo menos a citar y comentar por mi parte.  Hoy os dejo la conocida idea del clásico latino,  tal que objeto de reflexión : " Homo sum,  humani nihil a me alienum puto ".  Que así será,  si así os parece. VALE.





domingo, 6 de agosto de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 4 )

LA  VIDA  EN  PLENITUD

   Pensar,  sentir,, ser solidario con el mundo,  de manera especial con los menesterosos de la tierra.  Impulso y convicción bien arraigados en la familia, desde los primeros recuerdos de infancia.  Idea de un gran maestro: preparar a sus alumnos para que pudieran ser libres y aprendieran a elegir por ellos mismos,  decidiendo su vida y milagros sin que los demás influyeran decisivos.

   Grandes ideas, grandes proyectos,  grandes ambiciones que los adolescentes reciben junto a la revolución hormonal que los embarga.  Todo un panorama que abre abanicos múltiples y caminos muy distintos para su realización.
   El caso de este joven es paradigmático.  Esmerada educación recibida,  abierto a todo por naturaleza, vivencias de años duros y carencias múltiples, la forja de su caracter y pretensiones estaba en trance de asimilación proyectiva. Muchas veces le preguntaban: " Tú,  hasta donde quieres llegar ? ".  Respuesta apodíctica: " Hasta donde me dejen ".  Así empezaba y así continuó durante décadas,  convencido de que algo se podía intentar  " para cambiar,  no inutilmente,  el mundo ".
   Primero,  la ruptura espectacular de vida.  Pasó de una existencia montaraz y libre a otra,  no menos libre,  pero mucho más ordenada y ciudadana. Una población de 30.000 habitantes, con las clases sociales perfectamente delimitadas:  unos pocos poderosos (los señoritos,  vulgo dicto), una clase media bastante burguesa y relativamente acomodada,  y una  "clase baja",  obreros incultos que trabajaban de sol a sol. La riqueza de la zona era la agricultura y,  sobre todo,  los montes de esparto natural que, sin el menor esfuerzo de los dueños, les proporcionaban pingües beneficios,  así como el sustento anual a los trabajadores (en ocasiones la familia entera en el tajo) ,  laborando fuerte durante unos meses de canícula esforzada,  casi estajanovista.   Baste decir que el Ayuntamiento era dueño de grandes montes,  cuyos beneficios permitían,  incluso,  que no hubiera ningún impuesto o arbitrio a los vecinos ni a las empresas.  El joven pronto tuvo una idea clara de la situación y se adaptó con facilidad.
   Pues que lo principal era el estudio, de manera que la enseñanza de los libros unida a la experiencia diaria,  le afianzaron más en sus ideas evangélicas de igualdad de todos ante todo,  por lo que había que luchar.
   Existían dos colegios en la ciudad.  El femenino,  la Compañía de María, versión femenina de los Jesuítas.  El otro, mixto,  al que asistía el muchacho.  Chicos y chicas juntos desde los diez a los dieciocho años, culminado el bachillerato.  Ambos ubicados en la calle de Eras ,  cerca del convento de los Franciscanos y no lejos del Jardín de arriba.  Buen ambiente.  Y al poco tiempo crearon el Instituto Laboral,  de orientación agropecuaria y dependencia del Ministerio de Trabajo.
   El Colegio lo dirigía el párroco de Nuestra Señora del Rosario, aunque los tintes religiosos no resultaban demasiado evidentes.  Todos los profesores eran seglares,  incluído el de Religión.
  De aquellos años el joven estudiante recuerda, con devoción, bastantes de ellos, que lo marcaron en alguna medida,  siempre positiva y muy favorable para su integridad y formación camino,  al cabo,  de la universidad como meta deseable y necesaria.  Tiempos difíciles,  si que preñados de grandes esperanzas,  como en el famoso libro de Dickens.  Mañana os hablaré de tan beneméritos maestros,  nobleza obliga.

domingo, 30 de julio de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 3 )

VIAJE  INICIÁTICO


   Recuerda el desvencijado y chirriante autobús que, desde las montañas entrañables ,  viajaron el joven y su padre a la capital, donde lo recogería un pariente para trasladarlo a Hellín  (Albacete) como destino de nueva residencia para iniciar los estudios de bachillerato.


   Subieron al tren al tren y la última emocionante imagen fue la del padre liando y encendiendo el sempiterno cigarrillo de picadura.
   Arribada a Madrid, cuya estación de Atocha ya conocía.  Cena opípara y excelente hotel. Iba de sorpresa en sorpresa,  como el desvío de viaje que hicieron a Toledo para conocer una parte de la familia.  La prima Conchita hizo de cicerone.  Las ruínas del Alcázar y la impresionante catedral le impactaron de modo particular.
   Al cabo,  atravesaron la inmensa llanura de La Mancha con la "pincelada azul de una montaña al fondo" ,  palabras que recuerda por haber leído a Azorín en los libros de su padre,  de la biblioteca escolar ( Cásicos castellanos completos) y algunos que le prestaba el sacerdote don Felipe.
  Unos días después de la llegada,  viaje de nuevo a la capital,  para realizar el examen de ingreso en el instituto.  Numerosas anécdotas del examen, de las retiene una para vosotros.  En el tribunal siempre había un cura,  para escanear los conocimientos religiosos de los infantitos.  Le preguntó los pecados capitales,  que recitó de memoria seguida según la doctrina.  Al llegar a la lujuria, repetió: "Apetito desordenado de carnales deleites".  Sorpresa y el sacerdote que pregunta: "¿Sabes lo que significa?".  Respuesta: "No".  Conclusión aliviada:  " !Menos mal! ".
  El bachillerato fue casi un paseo militar para el muchacho.  Los profesores comprobaron que,  salvo latin y francés,  dominaba todas las asignaturas correspondientes a los dos primeros cursos,  de modo que decidieron intensificar los idiomas y en junio calificar ambos cursos a la vez.  Dicho y hecho,  aunque su padre ,  gran pedagogo,  interrumpió la aventura.  En adelante, curso a curso,  para que los conocimientos se fueran remansando como conviene.  Lo cierto es que el joven se aburría bastante en clase,  pero donde hay patrón sabio,  poco manda marinero impetuoso.
    Hay que decir que la comunicación se hacía por carta manuscrita.  El padre se ocupaba de las cuestiones técnicas y profesionales casi en exclusiva,  sin marginar los aspectos humanos.  La madre todo todo lo volcaba en el amor y en la exigencia educativa,  los comportamientos,  etc.  Una carta semanal de ambos, siempre en el mismo sobre azul,  con la letra redonda y vertical del padre,  y la caligrafía picuda de la madre, muy propia de las monjas por aquel entonces.  Buenos pendolistas ambos.
  El chico respondía religiosa y semanalmente, preocupandose por los tres hermanos y contandoles todo como era de obligado cumplimiento.
   Bueno,  todo lo que podía contar,  porque no se olvide la edad de la criatura,  con todo el fragor neuronal y hormonal de la etapa vital que iba transitando.  Mucho estudio apasionado,  mucho deporte apasionado,  y mucha vida alrededor igualmente apasionada.  Calculen los lectores que,  hasta que volvió a ver a sus padres y hermanos,  pasaron tres largos años,  con lo que el feliz reeencuentro se produjo cercano él a los dieciocho.  Todo un hombre,  no solo unamuniano,  cargado de experiencia y sabiduría práctica,  fruto en gran medida de la soledad familiar en la que se hallaba.  
   Hay que decir,  también,  que su temperamento basal y su fuerte carácter mucho le ayudaron.  Sabía que el estudio significaba su liberación no solo personal, y eso estaba por encima de todo.   Lo  demás,  las hojuelas de su tierra,  aunque lo fundamental seguía siendo la miel.