domingo, 27 de agosto de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 5 )

FORMIDABLE  BACHILLER


    Cuando el bachillerato lo era de verdad,  seis cursos académicos,  más el curso preuniversitario para los pocos que aspiraban a la universidad.  Pocos,  pero buenos,  como predicaba fray Luis de los sabios.

   El caso es que lo llevó a cabo con plena satisfacción y ópimos frutos,  no tanto porque tuviera una privilegiada inteligencia,  cuanto por la armonía fructífera entre capacidad intelectual,  riqueza emocional y trabajo constante,  todo en gran medida producto de una familia extraordinaria y una educación con todos los predicamentos y exigencias del caso.
   Algunos pilares destacables.  Comenzando por el convencimiento de que los libros y la sabiduría serían su gran tabla de salvación,  su liberación casi definitiva.  Estudiaba por vocación y con placer, le interesaba todo y todo lo asimilaba con naturalidad,  sus profesores daban fé de ello y contribuían en altísima medida.
   A todos los recuerda con agradecimiento y cariño.  Don Andrés, el matemático, tan exigente y ordenado.  Doña Lola,  tan atractiva, que lo inició en los misterios casi órficos del griego.  Doña Elena,  que le abrió las puertas de la Filosofía.  Doña Fuensanta y sus empeños lingüísticos.  Don José Bernal y sus trabajos de laboratorio,  física y química mediantes, que tanto le entusiasmaban.  Y al cabo, el que más influyó por aquellos años hormonados,  don José Cervera,  con el que afrontó la Literatura en profundidad,  pues que le facilitó leer desde los presocráticos,  sin distinción favorita entre los teoremas de Arquímedes y la música de las esferas de Pitágoras. He aquí la frase mágica :  "Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo".  Todo lo demás,  verdura de las eras,  que diría el elegíaco medieval.
   La realidad socio-económico-cultural de la ciudad le permitió conocer bien las correspondientes estructuras y modos de vida,  en un país aherrojado por la dictadura y la pobreza,  no precisamente evangélica.  La gran gleba de los trabajadores coyunturales,  una pequeña franja de clase media y unos señoritos con todo el poder económico,  político y empresarial. 
   Población agrícola,  su gran fuente de riqueza era el esparto,  que proporcionaba pingües beneficios sin trabajar,  por eso la clase obrera llamaba  "señoritos"  a los dueños de los montes,  habituales del casino.  Su observación y análisis le sirvió para afianzar compromisos y sentar las bases de su ideología,  permanente a partir de entonces:  la izquierda sin falsificación ni cinismo,  al modo evangélico cristiano con todas sus consecuencias.
   Por semejante vía de   "lo religioso",  tuvo dos experiencias enriquecedoras:  una con los franciscanos,  otra con los capuchinos.  Con estos últimos y a través de su amigo el padre Ibarbuchi,  dialogaba de filosofía y teología,  pues que siempre se sintió atraído por el fenómeno religioso y sus distintas manifestaciones a lo largo de la historia.  Con los franciscanos,  la cosa fue más compleja.  El padre Carrillo,  nuevo santo cura de Ars en versión de monje,  inició la Juventud Antoniana por invocació y a propósito de San Anronio de Padua,  santo milagrero por excelencia y de gran predicamento en nuestra tierra,  en la que participaban jóvenes de ambos sexos,  en general estudiantes,  interesados por cuestiones sociales,  de pobreza,  relaciones humanas,  etc.,  a tal extremo que había en la parroquia  un famoso cepillo llamado  El pan de los pobres.  Relizaban actividades de todo tipo,  tanto lúdicas cuanto deportivas y,  de manera especial,  se ocupaban de la vida y milagros de las clases trabajadoras,  las más desfavorecidas,  cuyo centro neurálgico era el barrio de Las Cuevas, auténtico campo de agramante poblado por gitanos  ( a la sazón tan marginados y perseguidos )  y otras etnias mezcladas en torno a la marginación.  Allí aprendió que los trabajos intelectuales eran importantes,  pero no menos lo era mezclarse con honestidad y dedicación en el diario vivir de las gentes,  sumergiéndose  "en las mesmas oscuras aguas de la vida" ( Santa Teresa dixit ).  La teoría y la práctica,  lo dulce y lo útil,  cuyas experiencias lo marcaron con especial marchamo nunca olvidado.
   También aquellas reuniones y trabajos sirvieron para orientar y desarrollar el mundo de las emociones,  incluídos los amores de juventud  (no se olvide la edad y las hormonas en justas casi medievales con sus primas las neuronas),  que florecían con la naturalidad de lo espontáneo, necesario y esperado.
   Y así pasaban los años de bachillerato,  aprendiéndolo todo,  asimilandolo todo,  viviendo todo lo que a su alcance individual y colectivo se presentaba.  La vida fluía torrencial y a borbotones.  Y de tal guisa y manera se plantó en los dieciocho años,  habiendo grabado en el frontispicio de su propio templo particular dos jaculatorias muy humanas.  La primera,  más asequible y generalizada: " Homo sum humani nihil a me alienum puto ",  que debiera ser el marchamo de cualquier hombre,  de manera especial en aquellos que pretenden trabajar con la cabeza "por de dentro", que diría el filósofo.   La segunda, mucho más compleja y espinosa, se cifra en la introspección necesaria y reveladora casi por antonomasia : " Nosce te ipsum " ( como hablamos del templo de Delfos, en griego podría sonar así  "gnozy seauton" ), la más importante aspiración del ser humano  "arrojado en el mundo,  entre las cosas",  en palabras del fiósofo heredero de propia Heráclito.
  En esto,  que llegó el verano tras de la última revalida.  Y con él los calores y el tiempo relajado,  propenso a las compensadoras diversiones para el equilibrio,  así como algunas otras ocupaciones convenientes a la edad y condición que lo caracterizaban.  Y con las miras orientadas al curso de transición que lo habría de conducir a la Universidad.

domingo, 20 de agosto de 2017

CURSO DE LECTURA Y ESCRITURA

                       PRIMERA   LISTA   DE   LIBROS


1 . -  " El conde  Lucanor"         Infante D. Juan Manuel
2 . -  " Coplas..."                           Jorge Manrique
3 . -  " El Decamerón "               Bocaccio
4 . -  " Lazarillo de Tormes "    Anónimo
5 . -  " Don Quijote "                  Miguel deCervantes
6 . -  " Antología poética "        Francisco de Quevedo
7 ´. -  " La vida es sueño "         Calderón de la Barca
8 . -  " Robinson Crusoe "         Daniel Defoe
9 . -  " Guerra y paz "                Tolstoy
10.-  " Misericordia "                Pérez Galdós
11.-  " La Regenta "                   Leopoldo Alas (Clarín)
 12.-  " Azul "                              Rubén Darío
13.-  " Campos de Castilla "     Antonio Machado
14.-  " Cántico "                          Jorge Guillén
15.-  "La montaña mágica"     Thomas Mann
16.-  " Ulisses "                           James Joyce
17.-  " La colmena "                 Camilo J. Cela
18.-  " La saga fuga de J.B."    Torrente Ballester
19.-  " Los heraldos negros "  César Vallejo
20.-  " Veinte poemas de amor.."   Pablo Neruda
21.-  " Doña Bárbara "             Rómulo Gallegos
22.-  "  Cien años de soledad"   García Márquez
23.-  "La ciudad y los perros"   Vargas Llosa
24.-  "El señor presidente "    A. Roa Bastos
25.-  " Pedro Páramo "            Juan Rulfo

   QUE TERMINEIS EL VERANO CON BUENA LECTURA

sábado, 19 de agosto de 2017

CURSO DE LECTURA Y ESCRITURA

      P R O L E G Ó M E N O S

Cuando llegue septiembre,  os dije,  comenzaremos de nuevo el Curso.  Mientras,  iré anticipando algunas notas a su propósito,  una especie de cañamazo común en el que irán apareciendo los colores y los bordados,  a medida que los encuentros se vayan produciendo.

      Hace casi cuarenta años escribí un libro propedéutico para los alumnos de primer curso,  Facultad de Letras de mi universidad,  titulado  " Literatura  Universal.  Textos pare el comentario ".  Nivel medio de exigencia,  con una pequeña parte de suficiente doctrina y medio centenar de textos de los grandes autores,  seleccionados con exigencia y pensando siempre que la Literatura es arte,  sobre la doble base de asentamiento,  las ideas y las emociones,  todo proyectado a través de la palabra creadora.  Nada más,  pero también nada menos.
     Lo encabezaba con una cita de Hegel,  pues que la Filosofía siempre corrió paraja y compañera de la Literatura :  " La obra de arte es un medio,  a través del cual el hombre exterioriza lo que es,  su propia esencia ".
     Y explicitaba la idea central del Curso :  " Estudiar literatura será,  sobre todo,  leer libros que han sido concebidos y dados a luz desde los hontanares artísticos,  y con el placer colocado en el horizonte.  La realidad original de un gozo se convierte en proteica posibilidad de gozos renovados sin limitación,  aunando vida e historia,  cuya convergencia es el vértice de lo humano,  que se materializa a través del arte como medio de expresión.
     Mañana os ofreceré la lista de libros que vamos a leer,  por lo menos a citar y comentar por mi parte.  Hoy os dejo la conocida idea del clásico latino,  tal que objeto de reflexión : " Homo sum,  humani nihil a me alienum puto ".  Que así será,  si así os parece. VALE.





domingo, 6 de agosto de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 4 )

LA  VIDA  EN  PLENITUD

   Pensar,  sentir,, ser solidario con el mundo,  de manera especial con los menesterosos de la tierra.  Impulso y convicción bien arraigados en la familia, desde los primeros recuerdos de infancia.  Idea de un gran maestro: preparar a sus alumnos para que pudieran ser libres y aprendieran a elegir por ellos mismos,  decidiendo su vida y milagros sin que los demás influyeran decisivos.

   Grandes ideas, grandes proyectos,  grandes ambiciones que los adolescentes reciben junto a la revolución hormonal que los embarga.  Todo un panorama que abre abanicos múltiples y caminos muy distintos para su realización.
   El caso de este joven es paradigmático.  Esmerada educación recibida,  abierto a todo por naturaleza, vivencias de años duros y carencias múltiples, la forja de su caracter y pretensiones estaba en trance de asimilación proyectiva. Muchas veces le preguntaban: " Tú,  hasta donde quieres llegar ? ".  Respuesta apodíctica: " Hasta donde me dejen ".  Así empezaba y así continuó durante décadas,  convencido de que algo se podía intentar  " para cambiar,  no inutilmente,  el mundo ".
   Primero,  la ruptura espectacular de vida.  Pasó de una existencia montaraz y libre a otra,  no menos libre,  pero mucho más ordenada y ciudadana. Una población de 30.000 habitantes, con las clases sociales perfectamente delimitadas:  unos pocos poderosos (los señoritos,  vulgo dicto), una clase media bastante burguesa y relativamente acomodada,  y una  "clase baja",  obreros incultos que trabajaban de sol a sol. La riqueza de la zona era la agricultura y,  sobre todo,  los montes de esparto natural que, sin el menor esfuerzo de los dueños, les proporcionaban pingües beneficios,  así como el sustento anual a los trabajadores (en ocasiones la familia entera en el tajo) ,  laborando fuerte durante unos meses de canícula esforzada,  casi estajanovista.   Baste decir que el Ayuntamiento era dueño de grandes montes,  cuyos beneficios permitían,  incluso,  que no hubiera ningún impuesto o arbitrio a los vecinos ni a las empresas.  El joven pronto tuvo una idea clara de la situación y se adaptó con facilidad.
   Pues que lo principal era el estudio, de manera que la enseñanza de los libros unida a la experiencia diaria,  le afianzaron más en sus ideas evangélicas de igualdad de todos ante todo,  por lo que había que luchar.
   Existían dos colegios en la ciudad.  El femenino,  la Compañía de María, versión femenina de los Jesuítas.  El otro, mixto,  al que asistía el muchacho.  Chicos y chicas juntos desde los diez a los dieciocho años, culminado el bachillerato.  Ambos ubicados en la calle de Eras ,  cerca del convento de los Franciscanos y no lejos del Jardín de arriba.  Buen ambiente.  Y al poco tiempo crearon el Instituto Laboral,  de orientación agropecuaria y dependencia del Ministerio de Trabajo.
   El Colegio lo dirigía el párroco de Nuestra Señora del Rosario, aunque los tintes religiosos no resultaban demasiado evidentes.  Todos los profesores eran seglares,  incluído el de Religión.
  De aquellos años el joven estudiante recuerda, con devoción, bastantes de ellos, que lo marcaron en alguna medida,  siempre positiva y muy favorable para su integridad y formación camino,  al cabo,  de la universidad como meta deseable y necesaria.  Tiempos difíciles,  si que preñados de grandes esperanzas,  como en el famoso libro de Dickens.  Mañana os hablaré de tan beneméritos maestros,  nobleza obliga.

domingo, 30 de julio de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 3 )

VIAJE  INICIÁTICO


   Recuerda el desvencijado y chirriante autobús que, desde las montañas entrañables ,  viajaron el joven y su padre a la capital, donde lo recogería un pariente para trasladarlo a Hellín  (Albacete) como destino de nueva residencia para iniciar los estudios de bachillerato.


   Subieron al tren al tren y la última emocionante imagen fue la del padre liando y encendiendo el sempiterno cigarrillo de picadura.
   Arribada a Madrid, cuya estación de Atocha ya conocía.  Cena opípara y excelente hotel. Iba de sorpresa en sorpresa,  como el desvío de viaje que hicieron a Toledo para conocer una parte de la familia.  La prima Conchita hizo de cicerone.  Las ruínas del Alcázar y la impresionante catedral le impactaron de modo particular.
   Al cabo,  atravesaron la inmensa llanura de La Mancha con la "pincelada azul de una montaña al fondo" ,  palabras que recuerda por haber leído a Azorín en los libros de su padre,  de la biblioteca escolar ( Cásicos castellanos completos) y algunos que le prestaba el sacerdote don Felipe.
  Unos días después de la llegada,  viaje de nuevo a la capital,  para realizar el examen de ingreso en el instituto.  Numerosas anécdotas del examen, de las retiene una para vosotros.  En el tribunal siempre había un cura,  para escanear los conocimientos religiosos de los infantitos.  Le preguntó los pecados capitales,  que recitó de memoria seguida según la doctrina.  Al llegar a la lujuria, repetió: "Apetito desordenado de carnales deleites".  Sorpresa y el sacerdote que pregunta: "¿Sabes lo que significa?".  Respuesta: "No".  Conclusión aliviada:  " !Menos mal! ".
  El bachillerato fue casi un paseo militar para el muchacho.  Los profesores comprobaron que,  salvo latin y francés,  dominaba todas las asignaturas correspondientes a los dos primeros cursos,  de modo que decidieron intensificar los idiomas y en junio calificar ambos cursos a la vez.  Dicho y hecho,  aunque su padre ,  gran pedagogo,  interrumpió la aventura.  En adelante, curso a curso,  para que los conocimientos se fueran remansando como conviene.  Lo cierto es que el joven se aburría bastante en clase,  pero donde hay patrón sabio,  poco manda marinero impetuoso.
    Hay que decir que la comunicación se hacía por carta manuscrita.  El padre se ocupaba de las cuestiones técnicas y profesionales casi en exclusiva,  sin marginar los aspectos humanos.  La madre todo todo lo volcaba en el amor y en la exigencia educativa,  los comportamientos,  etc.  Una carta semanal de ambos, siempre en el mismo sobre azul,  con la letra redonda y vertical del padre,  y la caligrafía picuda de la madre, muy propia de las monjas por aquel entonces.  Buenos pendolistas ambos.
  El chico respondía religiosa y semanalmente, preocupandose por los tres hermanos y contandoles todo como era de obligado cumplimiento.
   Bueno,  todo lo que podía contar,  porque no se olvide la edad de la criatura,  con todo el fragor neuronal y hormonal de la etapa vital que iba transitando.  Mucho estudio apasionado,  mucho deporte apasionado,  y mucha vida alrededor igualmente apasionada.  Calculen los lectores que,  hasta que volvió a ver a sus padres y hermanos,  pasaron tres largos años,  con lo que el feliz reeencuentro se produjo cercano él a los dieciocho.  Todo un hombre,  no solo unamuniano,  cargado de experiencia y sabiduría práctica,  fruto en gran medida de la soledad familiar en la que se hallaba.  
   Hay que decir,  también,  que su temperamento basal y su fuerte carácter mucho le ayudaron.  Sabía que el estudio significaba su liberación no solo personal, y eso estaba por encima de todo.   Lo  demás,  las hojuelas de su tierra,  aunque lo fundamental seguía siendo la miel.


viernes, 28 de julio de 2017

VIDA DE UN PROFESOR

     RESPUESTA  PARA  UN  BUEN  ALUMNO


   Nada más comenzar esta historia,  que confío emocionante,  debo interrrumpirla por causa del mismo modo emotiva.  Sucede que Ambrosio  ,  buen alumno con ribetes de discípulo , ha tenido la idea de promocionar un homenaje dedicado a mi persona ,  que fuí su profesor  entre tantos miles de alumnos a lo largo de mi dilatada carrera.  Sólo pareabienes para él ,  amén de mi particular agradecimiento por la incictiva ,  mucho más extraña,  y entrañable ,  en estos tiempos pacatos y apresurados ,  no sólo difíciles para la lírica.


   Ciertamente ,  Ambrosio ,  tu propuesta es admirable además de sorprendente.  Recuarda uno de los inveterados axiomas de la enseñanza :  si el alumno alcanza notables calificaciones ,  se debe a los talentos del propio alumno .  Si los alcanza deficientes , se debe a la incompetencia de los profesores.  Esto ha sido así durante siglos ,  con las consabidas y excelentes excepciones de familias y estudiantes que ,  bien educados ,  supieron comprender el valor de quienes orientaban magistrales a los ciudadanos meritorios , desde la más desvalida niñez hasta las aulas universitarias ,  y aún mucho tiempo después en la barojiana lucha por la vida.
   Que la tarea común de maestros y discípulos nunca termina.  Y acrecienta sus virtualidades perfectivas con el paso de los años , a tenor de otro principio inmutable ,  éste sí de gran calado para la humanidad y su desarrollo individual y colectivo :  cada maestro conspicuo ve perfeccionada su labor por el trabajo y dedicación de su discípulo.  Y así sucesivamente ,  mejorando hasta la consumación de los siglos ,  pues que en eso consiste la tarea educativa  desde los tiempos de las cavernas.
  Y es de notar la primera satisfacción de un maestro ,  cuando comprueba con placer cómo el discípulo asimila sus enseñanzas ,  camino de mejorarlas en cadena de gruesos y firmes eslabones sin fín previsible.
   Luego está la relación personal afectiva entre los maestros y los alfonsinos escolares.  Es necesaria la ósmosis intelectual para el desarrollo.  Pero quedaría en campo todavía frío y distante si no alcanza las cotas emocionales,  pues la vida es cerebro y corazón al unísono.  Cuando ambas manifestaciones caminan parejas y armonizadas ,  podemos hablar de auténtico desarrollo humano ,  donde la virtud prevalece ,  y la humanidad es cada hombre como microuniverso con todas las virtualidades de solidaridad y hermanamiento.
  En tal tesitura suele acontecer que la tarea educativa se convierte en auténtica misión redentora,  con todos los predicamentos favorables.
   Y en ello estamos.  Ahora tu promueves un homenaje y no sabes cuanto te lo agradezco.  Me recuerda los días de mi jubilación ,  de feliz memoria.  Todo fué formidable :  los alumnos,  los compañeros de Departamento ,  la Facultad entera ... Me ofrecieron de todo ,  un cuadro con mi retrato ,  la insignia distinguida de la Universidad y una sesión académica esplendorosa en el Hemiciclo a rebosar .  En la mesa presidencial ,  el rector,  el decano,  el jefe de departamento,  el profesor encargado de la Laudatio.... y el alcalde de Duruelo de la Sierra,  compañero de pupitre en la escuela de nuestro maestro (mi padre) ,  vocacional hasta la médula , que tanto hizo por tantos ,  en época no precisamente favorable para el estudio y otros privilegios. 
  Que lo académico se compensa y equilibra con las emociones de lo humano. Entre el público se encontraban los otros cuatro rectores,  con los que había trabajado y convivido tantos años. Y todo culminó con una cena,  donde "eran"  todos los que "estaban" ,  aunque no pudieron estar todos los que "eran" ,  porque más que un ágape hubiera resultado una manifestación. Y es que la tribu ha ido creciendo en edad,  dignidad y gobierno a lo largo de tantos años compensadores.
   Un auténtico gozo personal,  familiar y colectivo amistoso. Que cerró una época ,  un concepto y una praxis de la Universidad de muy elevados tonos.
   De lo que cuento hace ya unos años.  Ahora tú lanzas esta cordial invitación ,  que dice mucho en tu favor y el mío ,  en favor de la enseñanza bien entendida y mejor practicada .  Cierto que en la educación,  muchos son los llamados y pocos los elegidos.  Sin duda,  tú eres uno de ellos,  que cumple el clásico aforismo :  ser agradecido es de bien nacido.
   Te lo agradezco profundamente .  Y puedes estar seguro de que un día no lejano,  y con la alegría de la amistad ,  tomaremos ese humeante café que anuncias,  propicio para la buena conversación y el gozo de vivir.

martes, 25 de julio de 2017

VIDA DE UN PROFESOR ( 2 )

DE  LOS  APENINOS  A  LOS  ANDES
  Cuento emocionante leído y vivido cuando entonces,  en plena infancia y en la escuela rural de un gran maestro que formaba cuerpos y espíritus de niños , como si de la más alta misión se tratara.  Algunos maestros entonces,  y siempre,  se comportaban así,  marginando la época de miedo y escasez que les tocaba vivir.  Gracias a ellos,  en grandísima medida,  este nuestro país es lo que ha llegado a ser en sus capítulos buenos,  pese a los filisteos de siempre que todavía intentan regresar a las cavernas nuevamente pintadas.

   Leíamos el libro  "Corazón "  ( E.  D´  Amicis )  en todas las escuelas,  hasta que un malhadado arzobispo hizo que se prohibiera  "porque no se nombraba a Dios en sus páginas ",  qué barbaridad de ignorante y culpable actitud prepotente.
   Recordais que el niño Marco viaja de los Apeninos (Europa)  a los  Andes (América)  en busca de su madre,  con todas las peripecias que tal aventura supone.  Pues bien,  mutatis mutandi ,  el futuro profesor viaje en plena niñez del Cerro del Pino (Castilla la Nueva)  a la montaña de Urbión (Castilla la Vieja),  de una tierra en llanura fértil a otra donde lo montaraz predomina.
   periodo de los diez a los quince años ,  clave cronológica en la que su carácter ,  basado en muy definido temperamento ,  adquirirá los rasgos y características predominantes para el resto de su vida y que,  miel sobre hojuelas ,  troquelarán todo lo necesario para la trayectoria intelectual que le acompañará siempre.
   Primero un pueblo pequeño ,  Montaves ,  apenas quince vecinos y media docena de niños para una pequeñita escuela entre montañas ,  que reservaba dos sorpresas llamativas ya de entrada :  la bandera y la fotografia con texto de Ramón y Cajal.  Buena fotografía y excelente texto sobre la educación de los pueblos.  La bandera era la tricolor republicana.  Pasados diez años de dictadura,  todavía permanecían estos símbolos obsoletos,  lo que demuestra la lentitud con la que se producen los cambios en la sociedad.  Y es que la España profunda....
   Traslado del señor maestro.  Nuevo pueblo,  Chavaler,  junto a las ruínas de Numancia,  realidad que despertó la curiosidad histórica del muchacho.  Muchas veces viajó con su padre a la capital,  por mor de circunstancias familiares y falangistas,  pues que el poder exigía determinadas actitudes y prácticas de los educadores. Nada importante que reseñar,  justo lo contrario que la población siguiente,  Duruelo de la Sierra,  a orillas del Duero,  a los piés del Urbión y próximo a la Laguna Negra, de tantas resonancias machadianas.
   Aquí se produce un hito. Determinados signos auguraban un futuro más prometedor y esperanzado.  El joven llega con diez años y lo abandona justo a los quince,  tras una serie de experiencias vividas que lo marcarán para siempre.  El pueblo era rico gracias a los pinares de propiedad comunal. Había pan blanco en abundancia, por contraste con el pan negro y las cartillas de racionamiento precedentes.  Auténtica liberación material.
   Aquí vivió el primer amor encarnado,  y no es tópico,  en niñña  rubia de ojos claros,  a la que su madre peinaba con tirabuzones de atractiva ondulación.  Paseos,  conversaciones emocionantes,  baños en el río,  encuentros furtivos compensadores,  bailes exclusivos y dedicados en la plaza...En fín,  todas las emociones propias del caso,  mientras descubrían el mundo como si fueran la primera pareja del universo.
   Aquí estudiaba con voracidad,   mitad por ser hijo de maestro,  mitad por vocación de saber ,  que lo embargaba cada día más.
   Aquí leía todo lo que a sus manos llegaba,  bien orientado por su padre y por el cura del pueblo,  personas cultas que observaban y estimulaban las capacidades intelectuales y,  en menor medida,  artísticas del muchacho.
   Buen jugador de fútbol (interior izquierda),  campeón juvenil de ping-pong,  profundo conocedor del nuevo catecismo,  que modernizaba los tradicionales Astete y Ripalda.  
   Alegre y extrovertido, con buena pandilla de amigos bastante montaraces,  maneja el hacha con soltura,  aunque solo fuera para aportar las carretadas de leña y serrín necesarias para el rudo invierno.
   Le importaba realizar el bachillerato.  Y aquí el gran misterio.  Se le decía que era imposible y que habría de entenderlo cuando fuera mayor. Mientras tanto,  a él y a su más íntimo amigo,  el señor maestro los preparaba para la oposición de contadores de hacienda, que solo requería estudios primarios y la edad de dieciséis años.
   Su futuro estaba ,  pues,  en las finanzas,  y no es ironía.
Pero hete aquí que surgió la más agradable sorpresa,  casi milagrosa. Un buen día,  sus padres le dijeron que podía empezar el bachillerato.  Mes de julio.  Se ajustaron conocimientos, se hicieron los trámites oportunos, se dispuso el conjunto para que a primeros de septiembre ,  y a setecientos kilómetros de distancia,  pudiera realizar el examan de ingreso en el Instituto de Enseñanza Media.
   La felicidad puede adquirir formas muy dispares,  ésta era una de ellas.  Así lo entendió y empezó a vivirlo aquella noche,  mientras terminaba de leer  "Los Héroes",  de Carlyle.  Terminaba un mundo controvertido,  si que de infancia feliz.  Y comenzaba otro,  no menos convulso y cargado de interrogantes,  pero prometedor y esperanzado.
    Aunque muchos años después leyera el conocido aforismo de Amiel con una suave sonrisa nostálgica,  en aquellos momentos andaba convencido de que la la felicidad sí tiene historia.

martes, 18 de julio de 2017

VIDA DE UN PROFESOR

AQUELLOS  LEJANOS  ORÍGENES


   Ha llegado el verano en plenitud.  Y con él,  los habituales calores que,  junto al Mediterráneo donde tengo mi casa,  se manifiestan un tanto atemperados,  aveces con la brisa de levante,  otras con los vientos no demasiado ardorosos que nos vienen de Africa.


   Como bien sabéis,  he terminado todas las esferas de lo académico oficial,  de manera que dispongo de  tiempo libre para organizar las tareas y dedicaciones que más y mejor me apetezcan.  En principio,  dos fundamentales sobre las que declino mis complacencias compensadores.
   De una parte,  continuar las Memorias hace años comenzadas,  que van engrosando volúmenes de holandesas manuscritas,  pues que muchas tareas emprendimos a lo largo de muchos y fecundos años,  tanto en el plano individual cuanto en el colectivo,  pues tambien os he participado a menudo que,  la dimensión individual asegurada,  soy hombre de trabajo en equipo,  con tareas perfectamente organizadas,  ensambladas y distribuídas.  En tal sentido,  me siento satisfecho y feliz por los ópimos resultados,  de manera que todo ello va quedando bien reflejado en las Memorias.
   La otra tarea viene dada por el conocido Archivo de la Cátedra de Literatura Hispanoamericana,  acumulado a lo largo y ancho de muchas décadas bastante febriles de ideas,  proyectos y realizaciones.  Más de quinientas personas nos hemos visto implicadas en los trabajos y los días,  desde que todavía éramos muy jóvenes y aquilinos,  hasta estos días donde la mayor parte vivimos otoños e inviernos , para recoger los frutos y ordenarlos cara a quienes nos van a heredar y sustituir,  por razones de edad y reconocida vocación.
   Son dos tareas que ocupan bastante tiempo y las llevo a cabo con gusto,  incluso con claro placer no exento de nostalgia en ocasiones,  aunque bien lejos de la añoranza que suele adormecer ensueños.
   Pues bien,  dentro del cañamazo común,  todavía quedan horas no solo para la holganza y el bien ganado descanso.  Horas que me han llevado a pensar en algo más reducido,  si que también oportuno, incluso necesario desde mi perspectiva.  Me refiero a una especie de Testamento Intelectual,  Profesional,  Educativo,  Emocional y Literario,  que pudiere ser útil a quienes, en el futuro,  elijan la hermosa profesión educativa de la enseñanza para llenar sus vidas y las de muchos con los que habrán de coincidir en las aulas,  pero también en las calles y plazas de la ciudad,  pues que las ideas para el conocimiento,  y las emociones para el equilibrio sentimental,  pueden y deben llegar a todos los rincones donde se produzca un encuentro de "maestros e escolares para aprender los saberes".
   Dicho y hecho.  He decidido llevarlo a cabo al sesgo y circunstancias de mi propia vida,  la que mejor conozco y que se ha ido desarrollando a través de circunstancias muy diversas y todas enriquecedoras,  tanto las que apuntan a los muchos errores humanos cometidos con propósito de enmienda,  cuanto las que constituyeron base de los posible aciertos en tiempo y lugar oportunos.
   Tal que un espejo desplazado a lo largo de un camino,
Stendhal al fondo.  
   A veces, los reflejos se produjeron como imagen cierta de la realidad.  Otras, elongando la dimensión horizontal.  Otras en vertical crecimiento hacia la idealidad amada y perseguida.  Formas de don Quijote y Sancho que se necesitan mutuamente para producir el equilibrio psicosomático de la persona humana.
   Esta nueva dedicación y apertura no supone abandonar las HISTORIAS DE MEDIANOCHE,  aunque sí las presentaré menos a menudo y más circunstanciadas,  mezclando como siempre lo dulce con lo útil,  que la clasicidad siempre me atrajo y subyugó.
   Como final de propósito,  voy a redactar esta VIDA DE UN PROFESOR  en tercera persona,  pues que una cierta distancia proporciona mejor perspectiva y mayor libertad a la hora de las afinidades electivas y su cristalización en palabras conformadoras.
   En el principio era el verbo.  Ciertamente,  todo comienza y termina con la palabra,  para la que fuimos hechos y con la que nos manifestamos personas en la tierra.  Espero y confÍo en que estas mis palabras nuevas,  y que ahora nacen,  os convenzan en la medida necesaria para la aceptación y el gozo comprensivo.  Nada más,  pero tambin nada menos,  con esa pretensión nacen y con alegría notoria os las voy a ofrecer,  parábola del sembrador al fondo.  VALE.