jueves, 13 de enero de 2022

VIDA BREVE DE UN PROFESOR ( 24 )

 CAMINO QUE HACÍAMOS AL ANDAR



 Los cimientos estaban bien asentados ,  por parte del profesor y de los muchos ,  y buenos ,  que contribuían para que todo marchara según lo previsto .  Podríamos decir con el poeta clásico :  " La casa sosegada ,  el can dormido ".

   Y pocos ,  quizá muchos ,  buenos libros siempre al alcance de la mano ,  pues que a la manera evangélica ,  la mies era mucha y pocos los segadores .

   Pero no le importó .  El camino estaba trazado y era necesario recorrerlo ,  a la espera de cuantas sorpresas pudieren ir aparaciendo ,  casi todas agradables y compensadoras ,  pues las pocas no aceptables llegan ,  se resuelven y pronto se olvidan , como clama la canción colectiva que apunta campos dispuestos a la feracidad .

   Corrían los años setenta del siglo pasado .  Los maestros del profesor comenzaban a estar cansados  ,  y en modo alguno preparados para los cambios que se avecinaban ,  demasiados años de inercia ,  incluso de rutina diaria y control externo ,  que les parecía normal pues en tal ambiente habían nacido y realizado su trabajo .

   Valgan dos anécdotas significativas :  el Decano derribado en el pasillo  y los primeros periódicos quemados en el campus mínimo .

   En la planta tercera del edificio de Letras estaban los Seminarios y los despachos de los catedráticos .  La distribución era común :  despacho del catedrático y sala-biblioteca para los estudiantes ,  puerta mediante .  En la sala se había reservado un especio para la mesa de trabajo del ayudante de turno ,  en el caso de literatura ,  para el joven profesor .  To sobre los asuntos propios del casodas las tardes ,  maestro y discípulo departían educada y amablemente sobre asuntos de trabajo y personales ,  que iban incrementando cercanía y amistad .  

   Pues bien ,  un mal día el Decano de la facultad ,  profesor Luciano de la Calzada ,  caminaba por el largo pasillo lentamente ,  hacia el despacho del vicedecano ,  profesor Mariano Baquero .  En esto ,  una tromba de estudiantes a la carrera atropelló al Decano arrastrándolo al suelo Ninguno se detuvo.  Oído el estruendo ,  el joven profesor se apresuró a salir y recogió al caído trasladándolo al despacho del profesor Baquero para los primeros auxilios .  Los comentarios de ambos catedráticos hicieron comprender al joven profesor que los tiempos venideros no serían fáciles para esstos maestros acostumbrados a mayor calma y respeto ,  valga la suave ironía .

   La segunda anécdota fué campera y reivindicativa .  El rector Batlle venía gobernando la universidad con amable cara y mano de hierro .  Y un mal día ,  se encontró con que los estudiantes de Letras y Derecho habían realizado una manifestación de protesta ,  todo lo tumultuaria que los tiempos podían permitir . Al final , en el centro del pequeño campus amontonaron docenas de periódicos y les prendieron fuego .

   ! Hic  Troya  fuit !  El rector contemplaba la escena desde la ventana de su despacho ,  tercera planta .  Con calma y decisión ,  ordenó a su secretaria que llamara a los grises (la policía).  Dicho y hecho ,  la entrada al campus tenía dos puertas de hierro y ,  a la media hora ,  dos coches policiales cortaron salida-entrada ,  mientras una docena de enardecidos seguía gritando y saltando en derredor de la hoguera .  Todos fueron llevados a comisaría .  Y dos expedientados y expulsados de la universidad .

   Ciertamente ,  algo estaba cambiando .  Era necesario tomar algunas medidas ,  para que aquello no se desmadrara y fuera gradual y adecuadamente ajustándose .

   El joven profesor ,  en su pequeño territorio ,  tomó dos ,  a cual más extraña y sorprendente ,  que harían reir a los estudiantes de ahora .

viernes, 17 de diciembre de 2021

VIDA BREVE DE UN PROFESOR ( 23 )

    UN  DEPARTAMENTO  AVANT  LA  LETTRE


   


Comenzaban a correr buenos tiempos incluso para la poesía ,  al menos así lo sentía en joven profesor .  Empezó a moverse con soltura y decisión a la sombre protectora y amiga de sus tres buenos maestros por entonces ,  don Angel ,  don Mariano y don Manuel ,  que cubrían magistrales el ámbito de la lengua y la literatura .

   Las pequeñas aulas ,  los pasillos interminables ,  el viejo claustro compartido con Derecho ,  el asilvestrado jardín interfacultades ,  el seminario de filología románica ,  el cuadrado huerto del pozo ,  la vecina iglesia de los franciscanos ,  la biblioteca general ,  todo un mundo acogedor y recoleto ,  propicio para el estudio ,  los coloquios y la expensión de ideas y proyectos para un futuro en agraz que se anunciaba .

   Y sobre todo los silenciosos alumnos ,  cuyo número crecía bastante amenazador ,  por la escasez de medios y de espacio debido a los tiempos aún bastante ominosos .  Pero no importaba demasiado ,  pues que la fuerza de la voluntad suplía lo restrictivo del ámbito y la magra economía .  Le preocupaba su silencio y su inercia poco reactiva .  Y ahí fundamentó una de sus iniciales tareas .

   Confeccionó una lista de cien libros imprescindibles ,  de oblida lectura y  comentario personal  ad  libitum y les planteó la cuestion palpitante :  leer  o  no  leer ,  esa era la cuestión .  en los muchachos ,  primero saltó la sorpresa ,  después la preocupación ,  y un cierto remor a los resultados posibles .  ¿ Qué podían aportar ellos con su lectura desordenada y febril a los sabios consejos de los maestros ?  ¿  Qué guías debían seguir para una lectura minimamenta aceptable ?

   Los tranquilizó .  Ahí tenían las ediciones críticas ,  con su prólogo y su aparato conjetural de notas a pié de página .  Y eso estaba muy bien y debían tenerlo en cuenta ,  pero a la hora de leer debían prescndir de todo ello ,  dejar la mente  quam tabulam rasam y emprender la aventura de entender y asimilar a su libre albedrío ,  que ya llegaría el momento de la puesta en común con el profesor al frente .  Ciertamente ,  un pequeño salto en el vacío ,  aunque necesario para el despertar pertinente para que ,  al final ,  el vuelo no excediera el ala .  Como los polluelos de las águilas ,   la madre orienta los iniciales titubeos ,  pero sos los pequeños aprendices quienesss deben desplegar las alas y afrontar con decisión la aventura ,  al principio vacilante y tímida ,  resuelta y libre al final .

   Los cien libros eran el mínimo exigido al final de la carrera .  Pero todo dependía de los deseos y potencias de cada uno .  Y si su voracidad lectora les pedía más ,  no habría problema ,  el profesor les ampliaría el nímero de libros en la medida y petición de cada cual ,  pues que los estudios universitarios se organizan ,  en buena medida ,  según las apetencias y buen hacer de los propios alumnos .

   Luego vinieron las clases prácticas ,  a manera de obligada extensión y cumplimiento ,  los comentarios de texto ,  tan temidos al principio ,  tan compensadores al final .  Pequeños grupos de alumnos y unprofesor ,  con todo abierto sin limitaciones previsibles ,  participación de todos con una norma elemental :  los alumnos hablando mucho y el profesor poco ,  para encauzar y enmendar desvíos lógicos y naturales antes de llegar a las conclusiones finales y establecarlas utiles y necesarias .

   En suma ,  lo que siempre se ha definido como diálogo socrático ,  dentro del cual cada miembro aporta su necesario grano de arena para constituir la playa que todos en común habrán de gozar .

   Y por estas fechas sucedió algo insólito .  Vino un cambio de planes ,  equivocado y negativo como casi todo cambio que se realiza en la enseñanza desde los despachos de gobernantes ineptos ,  sin consultar a los verdaderos protagonistas de la educación .  Se crearon los mal llamados Departamentos ,  burda imitacion de las universidades norteamericanas .  Nosotros no teníamos Cátedra de Literatura Hispanoamericana ,  pero nos adjudicaron el corresondiente Departamento de lo mismo ,  completamente vacío ,  como un marco sin cuadro .  Y fuí su director tres años ,  hasta que por fín  llegó la Catedra .

   Hice las oposiciones ,  las aprobé y todo quedó un poco mejor encajado ,  con vistas a un futuro que se avizoba prometedor ,  como así fué ,  como así descubriréis si me continuáis leyendo .  Os prometo que lo mejor estaba por llegar ,  ciertamente .

   Y aún así ,  mi sueño joven era terminar en una escuelita rural ,  rodeado de pequeños revoltosos que casi todo lo tenían por aprender ,  que hay pocos cosas mejores que un viejo maestro paseando por el campo ,  rodeados de los queridos catecúmenos ,  aprendiendo palabras y descubriendo los mil secretos maravillosos que la Naturaleza ofrece a los ojos ,  al corazón y al insaciable deseo de saber que caracteriza y define al ser humano .

lunes, 6 de diciembre de 2021

ENTRE LA PLENITUD Y LA NOSTALGIA ( 22 )

    


        Se presentaban tiempos fuertes de actividad frenética ,  plenamente satisfactorios ,  necesitados de cambios y renovaciones frente a aquel paquidermo educativo que había sufrido  sin dolor ,  pero expectante ,  durante sus cinco años pegado al pupitre discente .

   Casi todo estaba por hacer ,  sus pensamientos y proyecto habrían de tropezar con numerosas fuerzas renuentes bien asentadas ,  pero en  modo alguno le arredró la empresa .  Era necesario abrir puertas y ventanas para que despareciera en enrarecido aire detenido y entrara la corriente fresca del exterior .

  


   Fué necesaria la dialéctica sutil con sus compañeros (incluídos algunos de personales y queridos profesores) ,  fué preciso el planteamiento fuerte con los estudiantes ,  habituados como estaban al silencio ,  los apuntes dictados y las ,  en  no pocas ocasiones ,  lecciones magistrales de adormidera .

   Pero  no adelantemos acontecimientos ,  que primero deben estar las convicciones excluyentes y la preparación presunta ,  que provocan nostalgia creativa y añoranza más o  menos imposible .

   Para entonces sabía bien que no había sido dotado con los caracteres físicos ,  intelectuales y morales que la enseñanza primaria exigía para culminar bien la labor .

   Toda esta etapa la vivió en la escuela unitaria con su padre ,  gran maestro proveniente de a Institución Libre de Enesñanza .  Lo observaba a diario y cada vez lo respetaba y admiraba más ,  desde el  momento en que se acercaba parsimonioso al encerado par escribir la consigna y propósitos del día ,  con caligrafía redonda y clara ,  pasando por el recreo compartido y vigilado ,  hasta culminar la explicación ,  así fueran los problemas de  matemáticas  o la declinación y sintaxis de la lengua española .  Para llevarlo a cabo como él ,  siempre se sintió incapaz por temperamento ,  carácter y paciencia .  Y durante muchos años se preguntaba :  " ¿ Cómo era posible que aquel hombre ,  de cultura y preparación elevadas ,  fuera capaz de semejante acercamiento y seducción para los pequeños y revoltosos alumnos ?".  La respuesta resultaba evidente :  para eso era necesario nacer ,  aunque las circunstancias metodológicas se fueran perfeccionando con el tiempo y la práctica .

   La experiencia como catedrático de instituto no fué tan traumática y excluyente .  Dos cursos académicos le bastaron para comprender que se sentía más a gusto con los últimos cursos de bachillera que con los primeros .  Eligió la literatura de sexto y el trabajo proteico de preuniversitario ,  aunque para compensar ,  se esforzaba en dar clase a un grupo de primero ,  para descubrirles la grandeza ,  misterio y placer de la lengua estudiada .

   En la universidad ,  por el contrario ,  se sentía como pez en el agua .  Y aquí es necesaria una afirmación tajante , contra el sentir común de muchos profesores .  La enseñanza en la universidad no es mejor ni más importante que en los otros dos niveles ,  todo lo contrario ,  pues que si o  hay  buenos maestros y  buenos profesores de bachiller ,  los alumnos no llegarán bien preparados y dispuestos a la universidad ,  con lo que el fracaso escolar está asegurado .  Cuando  me piden opinión ,  sigo diciendo  lo de siempre :  la primaria es la etapa más importante y difícil ,  la secundaria un término  medio ,  y la universitaria la más cómoda y fácil de realizar ,  porque la tierra ya viene bien roturada ,  sembrada y crecida lo suficiente para culminar la cosecha . 

    Nunca necesitó regresar a la escuela o el instituto .  Tiene acumuladas las plazas de Maestro ,  Catedrático de instituto por partida doble ,  Catedrático de Escuelas Universitarias ,  Profesor Adjunto y Profesor Agregado de Universidad ,  escedente en todas .  Que así es la esforzada vida de quienes ,  con vocación ,  esfuerzo y buenos resultados ,  a los menesteres de la enseñanza se dedican .  Y sin embargo ,  no puede evitar la periódica añoranza por aquellos tiempos y aquellas aulas que tantas satisfacciones le proporcionaron .

   Anécdota final .  Una vez asentado definitivo en la universidad ,  tuvo un gran deseo para el final de su vida docente ,  ya viejito :  regresar a una escuela unitaria en pequeño pueblo de mar o montaña ,  para reencontrarse con niños que todo lo tenían por aprender ,  que necesitaban un maestro ,  dentro del aula ,  para aprender los alfonsinos saberes elementales con vistas a su vida futura ;  pero que también lo necesitaban para salir al campo ,  contemplar y vivir la Naturaleza en su inmensa riqueza y esplendor ,  pues que no sólo de pan vive el hombre .  No ha podido ser por razones burocráticas ,  y bien que lo lamenta .

   Justo ahora en que ,  jubilado ,  contento y feliz por lo mucho proyectado y conseguido desde la universidad ,  aún conserva la mente clara y el cuerpo no degradado en exceso .  Pero ,  creyente al fín ,  acepta con longanimidad que el hombre propone y Dios dispone .  Y sigue trabajando lo que puede ,  siempre pensando en los demás ,  que para eso lo educaron bien quienes lo acompañaron desde niño ,  beneméritas personas que siempre comprendieron justamente la vida y sus misterios y sus milagros .

viernes, 26 de noviembre de 2021

VIDA BREVE DE UN PROFESOR ( 21 )



 LARGA  TAREA  DOCENTE  UNIVERSITARIA


   Así comenzó esta imprevisible ,  que devino larga y fructífera ,  tarea docente universitaria ,  a la que tanto aspiró  y siempre quiso con amor creciente .


  Atrás quedaban la muy querida escuela ,  el no menos querido instituto ,  los pequeños alumnos de diez años ,  los más importantes sin duda ,  porque constituían las raíces de todo conocimiento conformador .  Atrás quedaban los tres institutos  -- Vélez Málaga ,  Cartagena y Santomera -- ,

de feliz recordación ,  pero de paso rápido transitorio ,  con los jóvenes intensos y rebeldes ,  a los que miraba como futuros estudiantes universitarios en plenitud .

   En años sucesivos ,  más de una vez sintió nostalgia de aquellas aulas pequeñas y un tanto provincianas .  Pero nunca sintió añoranza estéril ,  convencido como estaba de que no volverían .  Permanecían en la reserva por un  "siescaso"  imprevisto ,  que no se produjo ,  lo que a veces le producía una sensación agridulce ,  si que sin mayores consecuencias .

   De inmediato se produjo una circunstancia revulsiva .  Lo llamó a despacho su maestro para decirle que la primera oposición universitaria se hallaba a la vista :  Profesor Adjunto de Universidad ,  para romper la interinidad vigente .

  Lo preparó todo ,  se produjo la pesada burocracia y un buen día se produjo la final noticia :  tres candidatos para una plaza .  

   Los otros dos también eran catedráticos de instituto .  A uno lo había conocido compartiendo tribunal en Madrid ,  muy buena relación de amigos incipientes .  El otro resultó mucho más problemático ,  porque había su profesor de Literatura Hispanoamericana en la universidad .

   De inmediato habló con su maestro ,  dispuesto a renunciar a la oposición en beneficio de su profesor ,  pues no le parecía honesto disputarle la plaza .

   El maestro lo tranquilizó ,  sobre la base de no convertir en algo personal lo que era sencillamente una noble lid a tenor de las circunstancias y leyes vigentes .  Le hizo ver que los tres candidatos eran idóneos ,  pero debía ser el justo tribunal quien decidiera ,  a la vista de la calidad y tenor de los tres ejercicios de la prueba .

   Más tranquilo ,  esperó .  Llegó el día de la cita para el primer ejercicio ,  y allá que fué ,  aunque con alguna reticencia por razones obvias .  Las normas decían que el tribunal aguardaría media hora ,  por si se producía algún retraso de los opositores por causa justificada .  Siguió esperando ,  pasó la media hora y el secr etario del tribunal salió para el requisito .   " Sesión púbica " ,  dijo y dejó la puerta abierta .

   El aula llena de público ,  profesores y estudiantes con preferencia ,  y un sólo candidato presente .  Se levantó el presidente del Tribunal para decir :  " Este Tribunal ha considerado todas las opciones ,  incluída la del candidato único ,  como es el caso .  Por otra parte ,  a tenor con la legislación vigente y a la vista del conocimiento que que pueda tener del candidato , puede adoptar distintas posturas .  Sucede que el Tribunal en pleno conoce perfectamente al candidato ,  porque ha sido alumno de todos y cada uno de sus miembros .  En tal tesitura ,  el Tribunal puede decidir , por unanimidad ,  exonerar al candidato de los ejercicios de la oposición ,  pues que nada relevante añadirían ,  previa consulta al opositor para recibir su anuencia o no .  ¿ Acepta el señor candidato esta meditada decisión del Tribunal ?

   El joven profesor aceptó de inmediato :  " Acepto la decisión del  Tribunal ,  pues me parece justa ,  oportuna y conveniente " .  Y así concluyó el señor presidente del Tribunal :  En tal caso ,  el Tribunal se retira para diligenciar el proceso burocrático pertinente .  Gracias a todos por su amable asistencia .  En su momento ,  el señor candidato será convocado para las necesarias firmas exigidas .  Y ahora ,  por favor ,  desalojen la sala" .

   A parir de aquel momento ,  el profesor supo que su destino profesional estaba dentro y fuera de las aulas universitarias .   Y así pasaron largas décadas ,  m ientras crecía en edad ,  sabiduría y gobierno ,  dicho a la manera bíblica .


martes, 9 de noviembre de 2021

VIDA BREVE DE UN PROFESOR ( 20 )

 Y  LLEGÓ LA UNIVERSIDAD ,  CON TODAS  SUS VIRTUDES  Y  TODOS  SUS  DEFECTOS



   Muchas más virtudes que defectos ,  ciertamente ,  aunque algunos había necesitados de cierto cambio y transformación .  Pensó en añadir un vocablo a la conocida expresión latina ,  "Ars longa ,  vita brevis".  Lo troqueló así para su cuenta personal :  "Ars longa ,  vita longa" .

   Claro ,  tenía 25 años cuando afrontó la docendia universitaria ,  con todas sus aún desconocidas ,  pero prometedoras consecuencias ,  sin miedo a los avatares adversos ,  entusiasmado con las experiencias que habrían de venir .

  Le quedaban muchas cosas por aprender ,  y algunas por enseñar ,  ese era el pacto .  Pensaba que tendría una larga vida para que las ideas se fueran convirtiendo en realidad más o menos permanente ,  que eso no dependía sólo de su empeño ,  sino sobre todo de los alumnos que  "se fueran arrimando a su cátedra" ,  como dijo el de Salamanca .

   Aamaba leer y enseñar ,  amaba las aulas que había transitado tantos años  "desde abajo" ,  amaba sobre todo a los potenciales alumnos ,  amaba conversar sobre libros y autores ,  sin exclusión ni torpe parcelamiento .

   Y comenzó de la peor manera posible ,  pero con todas las puertas abiertas ,  lo váis a ver con claridad y ,  espero ,  con una sonrisa comprensiva .

   Terminó la Licenciatura el mes de junio de un año brillante ,  a plena satisfacción ,  quizá con cierto grado de orgullo juvenil .  Y en el mes de octubre debía comenzar sus propias clases  "desde arriba" .  Como la escala de  Jacob .

   Verano febril a todo ritmo .  Apuntes ,  libros de todo tipo manuales ,  memorias ,  notas ,  en fin ,  todo lo necesario para la nueva aventura desde el otro lado de la mesa .  Veríamos .

   Para empezar ,  clases de Dialectología ,  encargadas por el profesor Muñoz Cortés ,  que a la sazón presidía un tribunal de oposiciones en Madrid . Dialecto leonés ,  aragonés ,  ribagorzano ,  etc .

   El profesor Valbuena Prat le encargó un curso de métrica del Siglo de Oro ,  como etensión de sus propias clases .  Esto lo agradeció sobremanera ,  porque le abrió algunas puertas con vistas al futuro de la profesión ,  incluído el buen número que logró en la oposición de cátedra de instituto ,  con el tema  "El octosílabo y el endecasílabo en la poesía española" .  Insólito ,  pero cierto ,  que así eran las cosas en auellos tiempos heroicos .

   En fin ,  todo colenzó de buena manera y con prometedoras trazas .  Sin solución de continuidad ,  pasó de los pupitres a la mesa profesoral .

   Algunos méritos tenía ,  sin duda ,  pero fué la buena acogida de sus recientes profesores ,  la confianza del Decano y del Rector ,  así como la comprensiva actitud de sus compañeros ,  que le permitieron iniciar su trayectoria docente sin mayores sobresaltos .

sábado, 9 de octubre de 2021

VIDA BREVE DE UN PROFESOR ( 19 )

 EDUCAR  MEZCLANDO  LO  DULCE  CON  LO  ÚTIL




   Exactamente como pretendía Horacio ,  cuya  "Epístola  ad  Pisones"  deberían leer todos los profesores antes de impartir su primera clase ,  pues que los grandes maestros antiguos quedaron en la Historia ,  pero deben permanecer en la memoria viva de cuantos al arte se dedican ,  bien como creadores ,  bien como profesores capaces de explicar y orientar como los alumnos esperan para su propia formación .

   El cargamento era importante .  Tantos y buenos maestros gravitando sobre suu cerebro para la tarea nada fácil que le aguardaba ,  a expensas de su vocación contrastada y la capaciidad que Dios y la Naturaleza le fueren deparando según transcurrieran los trabajos y los días  ( Hesiodo ,  una vez más ,  al fondo ) ,  para que al final ,  la cosecha pudiere ser ópima ,  si  así les pareciere a sembradores y segadores en feliz consorcio . 

   Venían los alumnos en inmensas oleadas ,  cargados de ingenuidad ,  inocencia y falta de conocimientos .  Los más jóvenes ,  casi niños ,  pues que pasó tres cortos años entre los del bachillerato ,  en Instituto alejado de la gran ciudad ,  impregnados todos de agricultura ,  campo y montaña .  La primera vez que accedían a la enseñanza media en grupos numerosos ,  todo un Campo de Agramante cultural a la vista ,  sin previsión de horizontes .

   Lo recuerda bien .  Instituto recién creado ,  porque andábamos en la década del dearrollismo ,  del despegue  social y económico y las cosas buenas crecían por doquier , alimentando grandes esperanzas .

   Población pequeña y un tanto destartalada en la construcción .  Mucha vida callejera por el clima .  Crecimiento en disparidad .  Y el pequeño centro educativo a las afueras .

   Llegaron cinco profesores jóvenes ,  con la oposición recién ganada .  Emprendedores y ,  como diría Cantinflas el mexicano ,  "con muchas ganas de hacer justicia" .  Se dieron a la tarea en cuarpo y alma ,  intentando a veces renovaciones drásticas que los templados directores frenaban desde posiciones más conservadoras .  No les importaba demasiado .  La alegría de vivir contagiaba la tarea ,  que no se limitaba al interior de las aulas .  Había un eje convencido de todos :  el conocimiento como garantía de la libertad y la personal promoción en la vida .  Todo lo demás ,  verdura de las eras ,  como diría el gran elegíaco medieval .

   El profesor lo vivió a plenitud .  Pero esta parcela de felicidad pronto debió abandonarla ,  por razones de competencia y geografía .

  Durante algunos años compartió el instituto con la universidad ,  pues así lo permitía la ley ,  pero llegó un momento en que la universidad exigía dedicación plena ,  por obvias razones de trabajo y ocupación .  Pero también por la geografía .  La ultima cátedra de instituto estaba en pequeña población a quince kilómetro de l metrópoli ,  resultaba muy difícil la compatibilidad .

   El caso es que le encantaba dar clase de lengua a los adolescentes ,  y una hora después explicar literatura a quienes estaban terminando su licenciatura universitaria ,  y tuvo que abandonar ,  doloridamente ,  las reconfortantes aulas de primaria y de instituto ,  las que nunca regresaría en el futuro .  Por nadie pase .

   Una anécdota curiosa .  Por aquellos años conducía su automóvil con cierta soltura .  A primera hora aparcaba en la puerta del instituto con cómoda tranquilidad ,  hasta las once ,  hora del recreo .  Pero a las once tenía clase en la Facultad de Letras .  A esa hora , menos cinco minutos , el amable conserje del instituto le tenía preparado el coche con la puerta abierta y el motor en marcha .  Enfilaba la carretera con decisión y diez minutos más tarde ,  el amable conserje de la universidad le espera en la escalinata y se ocupaba de aparcarlo adecuadamente .

   Y aquí debe rendir sentido homenaje a los ujieres y conserjes de la época ,  eran otros tiempos .  Con varios de ellos desarrolló amistad mutuamente compensadora .  El de mayor continuidad solía decirle :  Profesor ,  no me dé más las gracias ,  yo le aparco y vigilo el coche y usted me enseña a hablar y escribir mejor ,  cada uno lo que sabe y puede ,  en queriendo ".

jueves, 16 de septiembre de 2021

VIDA BREVE DE UN PROFESOR ( 18 )

 PROFESORES  MUY CERCANOS ,  BUENOS  AMIGOS


 


 Comencemos por el principio ,  si que lejano ,  muy consolador y reconfortante ,  pues que la vida sin amigos resulta pacata y bastante insufrible .

   El profesor lo ha dicho y escrito repetidas veces :  el gran y primer maestro fue su propio padre ,  recuerdo agradecido a la Institución Libre de Enseñanza .  Extraña mezcla de amor de padre ,  educador eminente y amigo protector .  Así son las cosas ,  de tal manera suceden y de poco vale intentar cambiar el pasado .  

   Que la Historia ,  global o personal ,  "est magistra vitae" ,  pese a los fariseos y filisteos de siempre ,  gracias a  "los limpios de corazón ,  pacíficos" ,  que habitan en mayoría la tierra ,  para bien de casi todos .

   Después vino el colegio ,  buenos profesores sin estridencias que lo trataron muy bien .  Destaca tres entre los muchos .  En primer lugar ,  don José Cervera ,  que le dió clase de Literatura y Filosofía .  Le hizo leer todo lo posible ,  incluída una buena y crecida colección de los presocráticos .  Visitó su casa con frecuencia ,  para escuchar buena música y comentar libros .  Con el tiempo ,  el profesor Cervera llegó a catedrático de Filosofía y se produjo un hecho muy agradable :  maestro y discípulo coincidieron en el mismo Instituto de Murcia ,  así como sus dos esposas .  Y se fraguó intensa amistad .

   La segunda fué doña Rosario ,  profesora de matemáticas   exigente ,  y  muy guapa .  Contribuyó mucho a conformar su cerebro .  Y se llevó un gran disgusto cuando el joven alumno eligió las Letras .   Muy buena amiga para el resto .

   El tercero ,  don Francisco  Rabasco      ,  profesor de Francés bastante atípico .  Le despertó el amor por la lengua de Victor Hugo y le amplió mucho los horizontes vitales ,  dada su experiencia parisina muy avanzada a los tiempos que vivían los españoles .  Con el tiempo ambos coincidieron en el Instituto Lope de Vega ,  de Madrid ,  para realizar las oposiciones a Cátedras ,  francés uno ,  lengua y literatura españolas el otro .

   Cuando llegó a la universidad pensó que todos los profesores serían extraordinarios ,  pues que los estudios superiores ,  en tiempos de mudanza y escasez ,  eran para los jóvenes alumnos los auténticos templos del saber ,  que produce la gran liberación de las personas .  Aquí hay que ser radical ,  la verdadera y más profunda libertad proviene del saber .

   Le bastó un curso para aprender que no era así .  En aquella universidad  "impartían doctrina"  muchos ganapanes con su librito apenas aprendido ,  gran capacidad de lamelibranquio ,  ambiciosos sin medida ni justificación y breve interés por la sabiduría universal .

   Eso no le arredró .  Antes al contrario  ,  los ignoró con elegancia (y no poco desprecio solapadado) ,  aceptó su ignorancia y realizó cuantos torpes exámenes le propusieron ,  para evitar males mayores ,  pues que las reprsalias de los mediocres suelen ser temibles .  Con el tiempo los olvidó a todos ,  y a día de hoy no recuerda sus nombres ,  ni siquiera los más elementales rasgos fisiognómicos de sus caras .  Y es que el vuelo de la educación superior excedía el ala de sus pobres capacidades .

   Pero también los había buenísimos .  Y los tiempos revueltos de la época le depararon tres magníficos :  don Angel Valbuena ,  don Mariano Baquero ,  don Manuel Muños Cortés .  Y un cuarto ,  don Antonio de Hoyos .  El cuarteto ,  unificado y diverso ,  contribuyó grandemente a su desarrollo intelectual y moral.

   El primero le ofrendó su visión personal del arte ,  su sensibilidad exquisita y la pasión por explicar .  El segundo le ofreció el rigor ,  el orden y la precisión de los datos necesarios .  El tercero le dejó caer infinidad devariates de lengua y dialectología .  Y el cuarto ,  una visión y vivencias como de hombre del Renacimiento .

   Pasados todos por el tamiz adecuado ,  el joven profesor estaba dispuesto y preparado para la tarea de educar enseñando .  Y hacerlo deleitando ,  como pretendía el clásico .