martes, 11 de julio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE. EL ARCHIVO Y LA MEMORIAS ( 6 )

CELEBRACIONES TORPES, CÍNICAS Y EXTEMPORÁNEAS


  Los tres adjetivos convienen a la reflexión de esta mañana,  motivada por los 90 años de la Universidad Complutense.

   Escribí hace unos días que no me gusta la universidad que dejo.  Sigue sin gustarme.  Y cuando leo y escucho los fastos que se organizan par conmemorar cualquier aniversario, el desagrado roza la ira por reacción casi de supervivencia.  Es la conocida y feroz  "aspereza espiritutal ",  de la que hablaba Jaime Balmes.
   Escucho a una vicerrectora por radio.  Grandeza sin límites de la Universidad Complutense.  Y no sienten rubor al afirmar tales enormidades,  teniendo en cuenta cómo se encuentra la universidad española pública, sin excepciones:  arruinada,  falta de talento y gobernadas por unos pintorescos personaje con torpe complejo de campanario y trazas políticas de pedáneos y ediles aldeanos.
   No digo que la Universidad del pasado fuere mejor que la actual.  Hasta ahí podíamos llegar.  ¿ Para qué entonces, la evolución ?  Aquí,  como casi todo en la vida,  si no se avanza se retrocede.  Pero convendría recordar al gran elegíaco español medieval: " Pues a nuestro parescer, /  cualquiera tiempo pasado / fué mejor".  Aunque solo fuere para aplicar su sabiduría y comprensión a estos tiempos modernos tan pacatos, que universitariamente han descubiero la tecnología como ídolo en tanto que fin en sí mismo,  cuando todo el mundo debiera saber que,  una vez más, se trata de un medio poderoso al servicio de la inteligencia y buen hacer del ser humano,  pues que,  según indicios,  se encuentra una vez más  "arrojado en el mundo,  entre las cosas",  como sentenciara el filósofo alemán más oscuro de nuestros tiempos,  tal que lo fuera Heráclito en la clasicidad antigua.
   A nuestra universidad le falta timón y,  mucho más importante,  carece de timonel.  Lo que resulta grave.
    Como la Castilla terrible de Machado,  esta universidad de todos nuestros amores desprecia cuanto ignora.  Y es mucho lo que desconoce,  aunque su soberbia desinformada individual y colectiva lo soslaye.
   Esta noche me quedo con dos o tres ideas elementales, cuyo simple recuerdo y cita insistente produce rubor.  Veamos.
   En primer lugar, los saduceos y  fariseos habituales la han convertido en campo político de Agramante:  lucha feroz por lograr el poder del mando,  que no de la gobernación.   Con todas las excepciones de rigor.
   De modo que unos cuantos arribistas,  desertores de la tiza en general,  se esfuerzan por el sillón de poder,  en general también poder pírrico y transitorio.  Hacen campañas y promesas que no podrán cumplir,  tal los políticos mediocres que aspiran a la poltrona durante unos años.  
   ¿Tienen ellos la culpa?  No del todo,  pues que suelen ser el resultado en frustración de un sistema perverso , que radica en el voto masivo la obtención de los puestos de poder, que debiera ser gobierno.  Y entonces,  los grupos de presión deciden,  por  espurios intereses o de simple y pacato egoísmo, quienes llegan al final de la carrera y lucha.  Y así nos luce la cabellera undosa,  o el pelillo de la dehesa,  que viene a ser lo mismo.
   Si el comienzo es malo,  el final no puede ser bueno.  Y estos pobres evangélicos hacen lo que pueden en sus rectorados,  decanatos,  jefaturas de departamento...Que la mediocridad, hermanada con la ambición,  produce casi el resultado pictórico de Goya.
   Idea siguiente:  de la Universida depende casi todo lo concerniente a la educación de un país.  A ella llegan oleadas de jóvenes para formarse y ofrecer a la sociedad algo que merezca la pena.  Buenos profesionales,  para empezar.  Y excelentes ejemplos,  para continuar.  Pero si esos jóvenes egresan incapaces,  mal preparados y con miras de horizontes reducidos y brumosos,  ¿ qué podremos esperar?.
   De la Universidad debieran salir buenísimos Maestros de Enseñanza Primaria,  excelentes Catedráticos de Enseñanza Media y magníficos Profesores de Enseñanza Superior.   Así de claro.   Y asi de sencillo.
   Y tambien debieran salir vocacionales Investigadores de toda condición,  para establecer la corriente de ósmosis con los profesores,  en aras de pruducir la simbiosis deseable:  Investigación y Docencia como pilares para la ciencia,  el arte  y el desarrolo armónico social de lo individual y colectivo.
   Mientra tanto, los mejores egresados universitarios deben emigrar en busca de un tiempo que no sea perdido,  Proust al fondo.  Aqui gastamos una fortuna para que rindan en otros países más avispados.
   Mientras tanto, las universidades privadas siguen formando,  es un decir,  élites que regirán la vida del país,  élites que proceden,  qué sarcasmo,  de los más poderosos sectores de la sociedad.
   Mientras tanto, la universidad pública continúa navegando al pairo,  como la vieja goleta que,  inerme y sin timón ni timonel, contempla su arboladura bastante desarbolada.
    Y esto es una constatación,  no la desencantada protesta de alguien que ha pasado media vida en las aulas,  vocacional e irreductible.
   Intentando,  con mayor o menor fortuna,  despertar en los alumnos el pensamiento crítico y libre.  Pero agua pasada no mueve molino.  Y como diría el bueno de Alonso Quijano,  "vámonos poco a poco,  amigo Sancho,  que ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño".
   Pues vive Dios que hago los mejores votos para que la legión de jóvenes que lo merecen,  encuentren acogedores  nidos en España cara al porvenir.   Y que el agua de nuevos molinos, redescubiertos, produzca corrientes rumorosas para un claro y prometedor y brillante futuro.

lunes, 10 de julio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE. EL ARCHIVO Y LA MEMORIA

LA  HORA  DE  LOS  MAESTROS   (  2  )


  El maestro sigue siendo el profesor Valbuena,  cuyo feliz recuerdo me acompaña siempre.  Os dije ayer que fue uno de mis grandes mentores en la universidad,  dimensión profesional que tanto me ayudó en mis comienzos docentes.

   Pero tambien en lo ampliamente humano,  en el diario vivir y convivir.  Por eso traigo esta noche algunas anécdotas y vivencias que bien lo definen,  así como el entorno en el que  cuando entonces nos movíamos.
   Imaginad una universidad pequeña en una pequeña población del sureste español, cerca del Mediterráneo.  Todos nos conocíamos,  tanto en la calle cuanto en los claustros.  Los cursos académicos no sobrepasaban los cincuenta alumnos,  que se reducían drasticamente cuando se trataba de la especialidad,  de las que solo había dos,  Historia y Filología.  Estudiantes y maestros constituían una auténtica familia en todos los sentidos.  La relación era cercana y excelente.
   Habitábamos todavía el viejo claustro del antiguo colegio católico,  hoy Facultad de Derecho:  mitad para las Leyes,  mitad para la Filología.  Aulas pequeñas y familiares.  Seminarios recoletos,  habitados por sus responsables jóvenes profesores,  y visitados por la media docena de estudiantes que preríamos pasar allí las tardes,  pues que nos permitían disponer de miles de libros,  todos al alcance de las manos.
   Los despachos de los tres unicos catedráticos comunicaban con el Seminario de Filología Románica, de modo que coincidíamos con ellos todos los días.  Allí la orientación académica tan personal,  allí los coloquios de lo divino y lo humano como la cosa más natural del mundo.  Aquello era una universidad.
   Pues bien,  el último curso de carrera dábamos la clase en el Seminario,  pues éramos catorce chicas  ( la mayoría es expectativa de consorte posible )  y tres muchachos, de los cuales solo yo tenía en perspectiva la profesión docente,  con toda claridad.
   Pues bien,  un día tocaba explicar la novela pastoril y su entorno.  Llegó el profesor Valbuena, me  miró entre paternal y exigente,  abrió la cartera y dijo:  " El próximo día,  la novela pastoril y su importancia. Vamos a hacerlo como conviene.  Busca la " Pastoral "  de Beeethoven y un tocadiscos pequeño,  pues vamos a aplicar el método de Francesco Flora,  que relaciona la literatura con las demás artes,  en este caso la música".
   Vinilo de 33 revoluciones,  minigramófono moderno a pilas y algún artilugio más,  todo proporcionado por los hermanos maristas matriculados,  en cuyo colegio del Malecón yo comenzaría mi trayectoria docente aunada con la universidad.   Todos expectantes, el profesor me indicó que sonaran determinados pasajes y momentos, para propiciar ambiente y climax.  A continuación,  su explicación  magistral.  Un auténtico gozo intelectual y sensible.  Los trabajos y los días.  Instruir deleitando.  Mezcla sabia de lo dulce y lo útil.
   Así pasábamos los días,  así aprendíamos los saberes alfonsinos,   así nos íbamos impregnando de la vida misma en su discurrir de creciente aprendizaje.
   En esto que llegaron las vacaciones de Semana Santa.  Yo v´ivía con mis padres en una población manchega,  distante cien kilómetros de Murcia.  Y por razones que ahora se me escapan, pasé algunas días de celebración religiosa y procesiones en la ciudad. 
   Como todo el mundo sabe y puede recordar, el Jueves Santo era el día central de visita a los Monumentos,  para los conocidos Oficios.  Andaba yo por la calle Trapería,  un poco azacaneado, cuando me dí casi de bruces con el profesor,  que llevaba un libro en las manos.  Me paró, me dió un abrazo y me hizo la siguente prosición :  " Mira, Polo,  voy camino de la catedral para los Oficios, porque me gusta escuchar el gregoriano de los canónigos.  Si no tienes nada que hacer, acompáñame y los realizamos juntos. Yo llevo mi Misal,  alí pedimos otro para ti y santas pascuas ".
   Dicho y hecho.  Entramos al templo,  nos acomodamos en banco cercano al coro y,  en silencio reverencial entreverado de salmodias gregorianas,  vivimos la liturgia sagrada como dos buenos amigos,  como maestro y discípulo en sintonía perfecta.  Experiencia fundamental que se grabó en el hondón de la memoria para siempre.

sábado, 1 de julio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE. EL ARCHIVO Y LA MEMORIA ( 8 )

LA  HORA  DE  LOS  MAESTROS


La hora de los maestros es cualquier hora en todo tiempo y lugar.  Benditos los pueblos que disponen de muchos y buenos maestros,  porque de ellos serán los reinos de los cielos aquí en la tierra.  Un buen maestro crea buenos discípulos,  que terminarán siendo buenos ciudadanos,  todos en parigual de condiciones, así sean obreros manuales o ingenieros de caminos,  pues que todos alcanzarán a ser probos componentes de una sociedad equilibrada, que margina la guerra y la opresión en beneficio del entendimiento y la solidaridad desprendida,  horra de maledicencias y actitudes egoístas,  sin complejos de campanario.

   Esta sociedad es posible y sólo llegará por los amplios caminos de la educación,  aunque a veces sean veredas de difícil tránsito,  incluso encrucijadas provocadoras de perplejidad.  Una buena educación todo lo vence,  sabedora de que tras la tempestad viene la calma.
   El problema está en el poder y sus maleficios a lomos de la ambición personal y colectiva.  Por eso,  en la práctica,  ningún poder individual o colectivo se ha mostrado,  nunca,  propicio a la educación superadora de la enseñanza como base de sustentación.  La ignorancia suele ser la madre de todos los vicios,  incluído el miedo que propicia la manipulación, incluso la tortura física y psicológica,  esa gran fábrica de inhumanas actitudes y perversos resultados.  Que las revoluciones jamás se hicieron de arriba abajo, sino al revés.  Y pues que existen caínes para nuestra desgracia,  siempre será necesaria la presencia y lucha de numerosos abeles para lograr la paz,  el equilibrio y una vida digna de ser humano.
   Los maestros propician casi todo lo bueno,  sin mezcla de mal que trastorne. Por eso mismo son perseguidos a traves de la historia y el tiempo apresurado.  Hasta llegar al descubrimiento de la cuadratura del círculo actual:  ya no es necesario perseguirlos por sus ideas y actitudes y pŕedicas de perfección posible.  Basta con titularlos deficientemente,  una preparación desorientada en las correspondientes escuelas o universidades, y el éxito de los malvados asegurado está.  Con malos maestros de pomposos títulos y curriculums absurdos,  todo va sobre ruedas, pues que de su trabajo saldrán discípulos ramplones.
   Semejante reflexión elemental me viene dada por el Archivo, como siempre. Revisaba unos anaqueles de grandes libros,  incluídas las dimensiones físicas,  para ordenarlos como conviene.  Y allá, en un extremo,  justo entre Van Gogh y las Pirámedes de Egipto,  grandes volúmenes de tapas duras y notable peso, diviso un pequeño volumen practicamente aplastado entre tan poderosos vecinos.
   Humilde y modesto en todas sus facetas físicas,  libro casi de bolsillo.  Papel de estraza de suavizado gramaje y color indefinible,  entre sepia y marrón desvaído.  Tapas de papel un poco más grueso, aunque no mucho.  En la contraportada, el logotipo de la editorial,  un galeón rampante y unas siglas. En el ángulo inferior izquierda, el habitual Printed in Spain, amén del precio :  2, 50  pesetas.
   En la portada, una greca de color azul celeste que enmarca el título , " La poesía española contemporánea",  bajo el nombre de su autor ,  Angel Valbuena Prat. Y al fondo, casi imperceptible, la figura de don Quijote lanza en ristre pintada de verde.  ¿ Puede haber algo más entrañable ?  Conservo el volumen como oro en paño.
   Porque debo decir,  con santo orgullo,  que don Angel fue mi profesor en la Facultad de Filosofía y Letras,  universidad de Murcia.  Felices tiempos aquellos en que mucho y bien se estudiaba, desde la filosofía hasta la literatura,  pasando por la lengua en sus múltiples,  difíciles y compensadores vericuetos.
   El libro está editado por la Compañía Iberoamericana de Publicaciones y es el primer volumen de la colección " Las cien obras educadoras ",  toda una referencia y declaración de principios. Es del año 1930 y,  naturalmente,  no lleva el ominoso Nihil obstat represor.
Al frente,  lleva un prólogo esclarecedor de Concha Meléndez, de la universidad de Puerto Rico,  donde a la sazón también enseñaba el profesor Valbuena,  catedrático en España,  que los intercambios universitarios no han sido descubiertos ayer.  Y a continuación,  el corpus doctrinal e histórico,  El Modernismo,  Los poetas de la generación del 98,  Juan Ramón o la introducción al novecentismo ,  y  Las últimas tendencias. 
    Al cabo, todo termina con el siguiente párrafo:  "También debe citarse la abundante floración de poetisas,  entre las que recordamos a Josefina de la Torre  -- fina, depurada, al estilo de Pedro Salinas -- ,  Ernestina de Champourcín y Concha Méndez Cuesta".  ¿ Reivindicación de la mujer como fenómeno de hoy ?
   En fin, amigos del blog y la literatura,  amantes de la poesía,  no quiero extenderme más esta noche.  Prometo completar esta historia la semana que viene.  La figura magistral de don Angel Valbuena lo merece.  Fue mi maestro y eso lo dice todo.

sábado, 24 de junio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE

  UNA  CASA  EN  CUBA

  ME PERMITÍS QUE ESTA SEMANA OS HAGA GRACIA DE LA EMOCIONANTE  "HISTORIA DE MEDIANOCHE".


   EN RELIDAD , Y POR OTROS MOTIVOS,  LA INCORPORÉ ESTA MAÑAN A MI PÁGINA DE FACEBOOK.

   SI OS APETECE,  ALLÍ LA PODEIS LEER.

   SE TITULA,  EN EFECTO,  "UNA CASA EN CUBA"  Y ALGO TIENE QUE VER CON CABRERA INFANTE Y ESTA NUETRA HIDALGA TIERRA,  QUE TANTAS VECES LO RECIBIÓ EN AMOR Y COMPAÑÍA.

   SALUDOS DE FIN DE SEMANA, CON AMISTAD.

sábado, 17 de junio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE. EL ARCHIVO Y LA MEMORIA ( 7 )

REQUIEM  POR  UN  DESPACHO


   Lo he vivido durante más de treinta años.  Y eso imprime caracter,  profesional y personal,  a no dudarlo.  Me refiero a mi despacho en la universidad de Murcia,  aquí en el sureste español, muy cerca del Mediterráneo,  cuna de la cultura occidental.

   Ahora tengo que abandonarlo, de hecho lo he abandonado ya,  por imperativo legal de mi permanencia administrativa en las aulas,  pues que llegado he a la edad,  dicen que perfecta,  de la jubilación.
   Pero vamos a ver,  amigos del mundo.  Que un profesor se jubile es como jubilar la vida.  La tarea educativa se extiende desde el claustro materno hasta el momento de morir.  Todos aprendemos cada día.  Y quienes eligieron el trabajo de enseñar,  lo hacen mientras sus neuronas,  y el resto de su cuerpo,  se lo permiten.  
     Claro es que todo depende de la perspectiva y el punto de inflexión vocacional.  Hay quienes consideran su labor una misión que cumplir en el mundo.  Hay , tambien,  quienes la consideran un trabajo corriente con principio y fecha de caducidad.  Y luego están los administradores, más o menos políticos,  y su consideración del trabajo, de los alumnos y los profesores.
   El caso es que debemos abandonar los despachos,  como lugar de trabajo que prolonga su ocupación más allá de lo puramente administrativo.  Los administradores así lo han entendido,  por primera vez, en nuestra Casa,  sin duda urgidos por las exigencias de Bolonia y sus felices resultados.  Lo comprendemos.
   Mi despacho, en fin, tiene una historia muy larga y ha sufrido, como es natural,  variaciones coyunturales,  que resumo en tres etapas.
   La primera fue de riqueza y esplendor.  Pocos profesores y muchos despachos disponibles,  pues estrenábamos edificio en la Facultad.  Se hizo una lista de peticionarios por orden de prelación.  Y un Decano comprensivo, de los de antes,  consintió un reparto amistoso y libre de toda coerción.
   Los fuimos visitando y yo,  primero de la lista,  elegí uno amplio,  deteriorado en apariencia,  muy oscuro y roto el papel pintado de las paredes.  En un rincón,  sobre elevado pedestal,  la estatua de la Niké Aptera.  Pero lo que más me impresiono fueron los muebles de trabajo:  todos de viejo roble,  si que necesitados de aplicado  ebanista.  Cuando el milagro se produjo,  los compañeros sintieron la verde envidia y la admiración pertinentes.  Despacho magnífico, presidido por dos retratos a gran escala:  Machado  y  Bécquer en el frontispicio.
   Luego vino etapa de transición.  Varios habitáculos pequeños,  porque un Decano de cortas miras convirtio el edificio de la Facultad en celdillas de colmena con apariencia de hotel y pasillos estrechos.
   Y la realidad final para la despedida.  Pequeñas dimensiones,  muy bien aprovechadas.  Salvé un tresillo muy cómodo,  la Niké,  los muebles de roble y un desomunal sombrero mexicano regalo de antiguo alumno. 
    En este punto debo decir que el despacho se fue llenando de recuerdos entrañables,  desde una fotografía de Borges  hasta una maceta de orquídeas,  pasando por pequeñas esculturas de varios países.  Todo regalos de antiguos alumnos,  erasmus,  escritores y compañeros,  en ocasiones de lueñes tierras,  como dirían Belarmino y Apolonio.
   Lo profesional y lo entrañabe se daban cita creciente allí, pues que han sido muchos eventos realizados, infinitas presencias de aquende y allende  ( Menéndez Pelayo dixit ),  tráfago constante de alumnos y colaboradores.  En definitiva, un hervidero de profesión y de vida en torno a , y propiciado por,  los libros, por la Literatura.
   Aqui vivieron,  aquí vivimos cientos de personas que fuimos creciendo en edad,  sabiduría y gobierno,  como reza la doctrina.
  Hoy tengo que abandonarlo.  Y lo hago sin la menor añoranza, pero sí con cierto grado de nostalgia.  Demasiados años,  demasiada vida creciendo, demasiada inteligencia y sensibilidad poblándolo. Laus Deo.

sábado, 10 de junio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE. EL ARCHIVO Y LA MEMORIA ( 6 )

     MUERTE  DE  UN  ESCRITOR


   " Cuando calla el cantor,  calla la vida".  Así reza la vieja canción que se hizo popular a partir de un conocido poema , hace unos años.  Hoy apenas nadie la canta o lee,  pero la verdad emotiva del mensaje,  permanece.

   Con los escritores acontece igual.  Los hay que suelen callar temporalmente y regresan al cabo de los años.  No es bueno, pero tampoco demasiado malo,  pues que su voz,  aunque oculta,  sabemos que entre nosotros permanece .  Y sus palabras nuevas pueden revivir en cualquier momento.
   No así cuando el cantor muere o cuando muere el escritor,  caso que me ocupa esta tarde.  Sabéis que hace unos días murió Juan Goytisolo,  uno de los tres hermanos escritores que dieron mucho que hablar,  y escribir,  en los últimos años de la dictadura y algunos de la democracia,  si que en tiempos recientes las cosas no sucedían igual.  Los tres desarrollaron fecunda amistad con esta tierra y con algunas personas que aquí vivimos.
   Abro la correspondiente carpeta del Archivo y constato que los tres nos visitaron en repetidas ocasiones,  invitados porla Cátedra de Literatura Hispanoamericana,   siempre afanosa y abarcadora,  gracias a los magníficos equipos que la rodeaban.
   El primero en venir fue Luis, el más joven y que afortunadamente todavía está en disposición de escribir.  Lo hizo acompañado de Mario Satz,  el argentino.  "Antagonía"  de un lado,  y "Planetarium"  de otro,  justificaban ampliamente aquellas visitas y periplos fundamentalmente literarios.
   Después vino José Agustín,  el poeta de los tres, por obligado cumplimiento de las calas y estudios que por entonces realizábamos. Dos magníficos recitales, que se repitieron en El Escorial, marco de los excelentes cursos de verano que allí organizábamos y dirigíamos,  tiempos de gloria y literario esplendor.
  Al cabo,  llegó Juan,  el de  "Campos de Níjar  y  "La traición de don Julián" , dos de sus libros entonces muy leídos.  Sin duda,  el más conocido y popular de los tres hermanos,  con notable predicamento entre la juventud inquieta y lectora,  de manera especial los universitarios.
  Recuerdo que lo alojamos en el Colegio Mayor "Cardenal Belluga",  en cuyo rojo salón de actos impartió su conferencia y subsiguiente coloquio.  Despues cenamos en el amplio comedor,  que llenamos a tope.  El café se prolongó hasta las tantas.  Y terminamos,  casi un ritual, cortando alguna naranjas silvestres en las plazas de la Catedral y Las Flores.
     Quedó a gusto y satisfecho,  de manera que regresaba siempre que lo invitábamos.  Muy serio siempre, con muy espaciadas sonrisas,  pero en todo caso amable y cercano.
   Aunque muy tarde,  con los años le fué concedido el Premio Cervantes,  que aceptó complacido,  aunque nunca fue hombre de homenajes y otros saraos propios de la vida literaria,  como la llamaba Juan Marsé para distinguirla de la Literatura.
   El título de su primera conferencia es revelador  y estimulante: " Flaubert o la adicción literaria".  Y pues que no me gustan los obituarios,  lo traigo a colación como incitación a la lectura para los jóvenes que no lo conocieron.  Para los creyentes,  una oración por su alma.  Para los agnósticos,  un libro por su espíritu.

sábado, 3 de junio de 2017

HISTORIAS DE MEDIANOCHE. EL ARCHIVO Y LA MEMORIA ( 5 )

         UNA  FOTOGRAFÍA  IMPRESIONANTE

    Corresponde a extraordinario evento y,  cuando la contemplo de cuando en vez,  siempre aparecen reminiscencias emocionales (intelectuales también, a qué negarlo ) que remueven fibras sensibles.  Pretenece a época gloriosa de una trayectoria individual y colectiva plena de méritos,  y aún poeticamente habitada,  para recordar palabras de Hölderlin,  el poeta visionario que terminó loco a fuer de cuerdo.

   Corría el año de gracia de l992 y celebrábamos,  recordando,  el Descubrimiento de América, con todas las discusiones y posturas radicales que la efeméride provocó, cosa natural por otra parte,  pues que la perspectiva de aquende y allende los mares,  Menéndez y Pelayo dixit, siempre será divergente por obvias razones.  
   Garcia Márquez y Mario Benedetti hablaban de encontronazo y yo lo entendí.  Pese a todo, los invité a visitar Murcia en aquellas fechas  sub specie Literatura.  El primero no vino entonces  "porque no asistiré a nada que al presunto Descubrimiento se refiera".  El segundo sí vino,  accedió después de amable charla en una cafetería madrileña,  donde  todo quedó claro, excluyendo la política de baja estofa y palabras huecas,
para centrarnos en la Literatura, ese espectacular monumento creciente hispano, que comenzó en el siglo XVI y alcanzó esplendor supremo en el XX.
   Pero volvamos al carril central.  A la sazón, yo tenía mi cátedra de Literatura Hispanoamericana, en la universidad, y trabajaba como asesor cultural del Presidente de la Región de Murcia,  amigo y compañero de estudios,  profesor de filosofía.   Disponíamos de razonables presupuestos y algunas cosas de mérito hicimos,  sin alharacas y con los pies en la tierra.  Otro día os hablaré del asunto.
   Convencido de que  "verba volant,  scripta manent",  organizamos la estrella de actuaciones posibles.  Un magno Congreso Literario que dimos en llamar  LITERATURA DE DOS MUNDOS.  EL ENCUENTRO.  Con el ánimo decidido de invitar a esta tierra mediterránea a cuantos escritores, profesores y eruditos de ambas orillas del Atlántico lo desearan.  La respuesta fue cabal y consentida,  más de ciento cincuenta escritores y unos quinientos participantes en el congreso.  Huelgan los comentarios.

   Primero hablamos de lo humano y lo divino. Después recogimos en libro las conferencias y comunicaciones:  tres volúmenes con dos mil páginas, por lo que un colega irónico me preguntó cuántos bosques había mandado talar para el empeño.
   Pues bien, la fotografía objeto de atención recoge la clausura del evento,   mesa presidencial digna de todo elogio por las personalidades que la componen.  Con una aclaración necesaria:  ni un sólo poítico en ella.  Porque bien mirado,  ¿qué pinta un concejal de cultura en un congreso literario?
   Pongámonos en escena.  Paraninfo de la Universidad repleto para la ocasión.  En el fondo del estrado,  un gran cartel con el retrato de Erasmo de Rotterdam escribiendo, pintado por Holbein.  Todo un símbolo y toda una realidad traslaticia, vivida desde el presente.  Una larga mesa de pintado pino, como diría Espronceda en su  "Diablo mundo".   Y a ella sentados para sus palabras finales,  once personalidades perfectamente reconocibles para quienes se mueven un poco en el mundo de la alta cultura,  tienen amor a los libros y entienden que la Literatura no sólo una de las tradicionales cinco Bellas Artes,  sino algo mucho más profundo,  abarcador y proteico,  porque se basa y proyecta los dos territorios que definen al hombre como ser humano aquí en la tierra: el de los sentimientos y el de la racionalidad a bordo de las ideas,  pues que para eso nació la palabra creadora.  Sabido es que la primera palabra precedió al primer pensamiento,  el hombre aprendió primero a hablar y después a pensar racionalmente.
   Observemos la fotografía de izquierda a derecha, según la miramos.  En primer lugar,  el profesor Jean Pierre Castellaní,  catedrático de la universidad de Tour y buen amigo de esta tierra.  A continuación,  el gran poeta Francisco Brines,  representante conspicuo de la llamada generación de los años cincuenta.  Luego el catedrático Luis Sainz de Medrano, de la universidad complutense.  Le sigue Jean Marie Ginestá,  Decano de la facultad de Letras de la universidad de Orleans,  justo al lado de Antonio Colinas,  uno de nuestros más reconocidos poetas.
   Esta parte del grupo se cierra con Abel Posse,  diplomático y narrador argentino,  uno de los que todavía sigue cultivando,  de manera magistral,  lo que se ha dado en llamar nueva novela histórica hispánica.  Y partiendo la mesa  " por gala en dos" , que diría el poeta romántico,  me encuentro yo en tanto que anfitrión y responsable del congreso,  simplemente por exigencias de guión.
   A mi lado,  Ana María Matute, la grandísima escritora catalana,  tan vinculada con nuestras gentes.  A su izquierda, el excelente hispanista francés  Claude Couffon,  de la universidad de Paris,  La Sorbona.  Junto a él la magnífica escritora uruguaya  Cristina Peri Rossi,  tan bien integrada entre nosotros.  Le sigue Mario Paoletti,  argentino y ganador del Premio de Novela "Vargas Llosa" en su primera edición.  Y cierra la mesa el catedrático de la Complutense Santos Sanz Villanueva, uno de nuestros mejores especialistas en narrativa contemporánea.
   Cualquier comentario desmerecería de la cantidad y calidad de semejante grupo.  Baste,  sin embargo, decir que constituyó un magnífico broche de oro para cerrar un Congreso extraordinario.  Y que todos era y son amigos entrañables de las gentes que aquí vivimos.


jueves, 1 de junio de 2017

CURSO DE LIBROS . LECTURA Y ESCRITURA


      Estoy organizando el  CURSO DE LIBROS  en su quinta edición,  para empezar en septiembre,  como siempre.
       En esta ocasión también lo haré  ON  LINE.
        Lo haremos a través de mi blog  ( delibrosyotrasvirtudes ) , en paralelo con las sesiones presenciales.
       Al final, os daré un Diploma de seguimiento a los interesados.
       Para ello, vamos a seguir las siguientes indicaciones:




1.-  Sera en sesiones semanales de dos horas aproximadamente.  En mi blog  y en mi pagina de facebook.

2.-  Cada semana me hareis los comentarios pertinente, que demuestre vuestro seguimiento habitual.

3.-  Ahora enviadme,  para secretaría,  vuestro teléfono, correo electrónico,  una foto tipo carnet actualizada y un pequeño curriculum con vuestras circunstancias profesionales: estudios¡, no estudios, gusto por la lectura,  practica de la escritura, etc.

4.-  Me pondré en contact personal con todos los interesados.
5.-  Utilizad mi log, mi correo, mi facebook o messenger.

Mientras llegan vuestras gratas noticias,  saludos cordiales