domingo, 6 de noviembre de 2016

LAS MUJERES TOMAN EL PODER...LITERARIO (ESO DICEN POR DOQUIER)

  Cada vez me molesta más el sesgo que, ya bastantes años,  va tomando la Literatura, incluso la Poesía. Y es que Machado tenía razón :  "!Qué difícil es,  /  cuando todo baja, / no bajar también!".
   Dos criterios entre otros mil del mismo modo degradantes:

1.-  La Literatura se ha convertido en un negocio puro y duro.

2.-  Las mujeres se dejan arrastrar por los modelos masculinos.



   Al menos, eso reflejan crecientemente los medios de comunicación, cada día más ramplones, pacatos y, si se me apura, analfabetos funcionales, pues que los directores suelen enviar a Cultura a los periodistas peor preparados, cuando no a los exquisitos y doctos en erudición, que suelen confundir el innombrable con las cuatro témporas, escribiendo aljamiado para presuntos especialistas e inciados, por lo general tan cursis y cejijuntos como ellos.

   Sociedad chata, poco trabajadora, apenas esforzada en leer libros que merezcan la pena porque exigen pensamiento, sentimiento a lo hondo y preparación.  Los escritores actuales no son excepción.
    Los medios de comunicaci´on, mucho menos.  Entre todos han llegado a un consenso (!cuánto daño naciendo de la política doméstica que nos abruma!) para potenciar y cumplir el axioma devastador de Lope de Vega

    "El vulgo es necio y, pues lo paga, es justo
     hablarle en necio para darle gusto".

Todos de acuerdo y a vivir, que son dos días.  Y la mitad noches, cabría añadir.  Pues no.  !Abrenuncio!,  como alguien decía en el evo. 

   Hombres y mujeres, en estos planos,  todos iguales y determinados por el talento individual y su capacidad de perfeccionarlo con el tiempo y el trabajo.  Me niego a este feminismo descafeinado, y al otro de oposiciones frontales,  y al paternalismo de muchos varones que se van perdiendo por el camino,  y al de los tontos y cobardes que consideran lo lamelibranquio al mundo femenino como un progreso.  Y, en definitiva,  al maniqueísmo que continúa matando la hermosa creatividad del ser humano  (mujer, con sus atributos;  hombre, con los suyos), creatividad siempre menesterosa, por obvias razones,  y por lo mismo necesitada de ayuda para crecer mejor.  
   Yo soy hombre y puedo escribir como una mujer, pero menos: la necesito para que me aporte lo suyo distinto de lo mio.  Ella es mujer y puede escribir como yo, pero menos: necesita de mis aportaciones para crecer en perfección.
   Lo demás,  "verdura de las eras"  (¿quién escribió la sentencia?).  Y para todos estos mentecatos, una recomendación: recuerden el mito de los  andróginos), y su insolencia pre y postnatal,  y los disgustos que proporcionaban al pobre (evangélico)  Zeus.  Y la solución que adoptó el jefe supremo del Olimpo. 
   Y aprendan todos un poco,  que redundará en beneficio de la República,  tanto como decir en pro de este ser humano  "arrojado en el mundo,  entre las cosas" (tiene razón el moderno filósofo oscuro, heredero directo de Heráclito a través de los siglos).
   Y para terminar hoy, un pareado de Garcilaso:  "En el silencio sólo se escuchaba, /  un susurro de abejas que sonaba".

sábado, 5 de noviembre de 2016

CURSO DE LIBROS. CRÓNICA DEL JUEVES ( 7 )

   Habíamos terminado con la Poesía y sus fundamentos métricos, conducentes a la música hermanada con la imagen.  Cuestiones técnicas a manera de base para entender mejor el fenómeno poético y gozarlo con placer creciente, recordando que el placer intelectual potencia el de los sentidos, comunmente llamado emoción.

  El octosílabo y sus cuatro únicas variantes en castellano. El endecasílado y las cinco variantes más comunes y conocidas.  Y el recuerdo de un soneto en tanto que culminación de la lírica.
   Nos aguardaba, pues, la prosa literaria. Les ofrecí una sucinta historia, desde los orígenes tardíos con respecto a la versificación, como no podía ser menos y que se manifiesta en los orígenes de cualquier Literatura, en toda lengua y otras circunstancias.
   Algo de insistencia en que la prosa doctrinal se adelanta en el tiempo, entendiendo doctrina como toda forma de comunicación con predominio del pensamiento racional y todas sus variantes, abarcadoras de lo que suele llamarse Ciencias y Letras, división forzada si que muy útil a efectos metodológicos y de orden que facilita el estudio,  lo que es tanto como decir el entendimiento y aprehensión del universo entorno, centrado casi en exclusiva en la percepción de lo material y corpóreo capaz de impresionar los sentidos,  a tenor de la fórmula aristotélica: "Nihil est in intelectu quod prius non fuerit in sensu".  Los sentidos tradicionales, capitaneados por la vista, como únicos y necesarios caminos para llegar a las ideas.  
   Fundamento filosófico, pero también creador,  incorporanto las sensaciones, según vaya transcurriendo el tiempo histórico, personal y colectivo.
   Así las cosas, llega un momento en que el hombre se siente inquieto, advierte que no todo se reduce a las ideas y el razonamiento lógico.  Entonces incorpora la imaginación y construye mundos extracorpóreos, paralelos a los del razonamiento, no basados en percepciones sensibles, pero igualmente reales con una modificación esencial: el mundo de las sensaciones, producto de la sensibilidad magmática y casi preternatural, que acabará desembocando en la sensibilidad despierta y organizada, capaz de captar lo profundo del universo y manifestarse dispuesta para, sin marginar el mundo de las ideas, levantar el formidable y casi infinito universo de la creación artística basada, también, en la palabra con todas las virtualidades posibles, cuyos logros dependerán del talento individual de los creadores y el evolucionado caldo de cultivo en el que nazcan y trabajen. 
   El individuo y su ´elan vital´   actuando desde la historia y cara al futuro, impulsando cambios permanentes que añadir a lo ya conseguido.
   Y es entonces cuando advierte que, también y sobre todo en la prosa, se halla un depósito creativo de inacabable y versátil belleza.  El tiempo histórico y el tiempo personal, el devenir objetivo que controla el reloj ,  y el tiempo de la sincronía ideosentimental que el narrador podrá controlar y manifestar a su albedrío, sobre la base de la libertad expresiva, que utilizará como el punto de apoyo y la palanca de Aristóteles,  para mover y cambiar no inutilmente el mundo.
   Ha descubierto la expresión en la prosa, sin promover disputa con la poesía, sino añadiéndole timbres y valores armonizados.  Miel sobre hojuelas, pues que la miel y las hojuelas son importantes aisladas, pero mucho más si se manifiestan en armonizada simbiosis.
   Prosa narrativa y su posible clasificación.  Por el momento nos hemos atenido a lo meramente cuantitativo.  Dicho en román paladino, la cantidad de folios que define una narración. Cuatro posibilidades en este sentido, teniendo en cuenta lo reglado del cuento en el siglo XIX  (perfección académica)  y el cuento moderno donde, si no una almoneda en completo desorden, sí cabe hablar de libertad absoluta para el autor: inflorescencia total para el género
    1.-  El Cuento

    2.-  El Relato Breve
    3.-  La Novela Corta
    4.-  La Novela
Les he recordado el cuento medieval,  las  ´novelas´ renacentistas,  los muchos autores del siglo XIX,  Jorge Luis Borges,  Julio Cortázar y Juan Rulfo,  y así.  Con las tres referencias de obligada visita: "El libro de Patronio",  "El Decamerón"  y  "Los cuentos de Canterbury".
   Para terminar, un colofón brillante. El cuento más breve que jamás se haya escrito en lengua castellana, debido a la  "bien cortada péñola" de Augusto Monterroso, siempre con  Cervantes al fondo.  Dice así: "Cuando despertó, el dinosaurio aún estaba allí".

sábado, 29 de octubre de 2016

CURSO DE LIBROS. CRÓNICA DEL JUEVES ( 6)

     La vereda se va convietiendo en camino bastante despejado.  Quizá elevo un poco el nivel, pero al propio tiempo voy observando que les interesa.  Cierto que estos predios de programación,  método y terminología técnica son un poco pedregales, si que necesarios para mejorar la lectura.  Mester de juglaría,  tetrástrofo monorrimo alejandrino, cuaderna vía,  mester de clerecía, sonetos "fechos al itálico modo",  métrica cuantitativa y acentual, pies métricos, troqueos, dáctilos etc. ,  constituyen un escalón con cierto grado de posible aburrimiento.  
   Pero al coger  los  "Milagros de Nuestra Señora"  (Berceo),  las  "Eglogas "  de Garcilaso,  los "Sonetos smorosos" de Quevedo,  "El Diablo Mundo"  (Espronceda),  las  "Rimas" (Bécquer),  "Campos de Castilla"  (Machdo),  "Cantos de vida y esperanza" (Rubén Darío),  "Cántico" (Jorge Guilleń), "El rayo que no cesa" (M. Hernández)  o  "Don de la ebriedad" (Claudio Ridríguez) o  "Cuaderno de Nueva Yorck" , por ejemplo, estos lectores que siguen con atención y aprovechamiento el Curso dispondrán de más y mejores ayudas para penetrar el misterio de la poesía y sus virtualidades personales y colectivas.
   Sea como fuere, hemos recordado las cuatro variantes del octosílabo a expensas del romance que ya conocéis.  Y hemos afrontado el espinoso territorio del endecasílabo, el otro de los grandes apoyos formale de snuestra versificaión.  Un breve excursus a propósito de la métrica cuantitativa y la acentual.  El recuerdo de la Poesía Provenzal y,, de lleno, los italianos, con Petrarca y Dante a la cabeza, sobre todo el primero.  La presencia necesaria del embajador Navaggiero, la visita de Garcilaso acompañando al Emperador Carlos, su amigo, a Roma , y el deslumbramiento del poeta por la musicalidad del idioma y del verso, lo que le indujo al cultivo del endecasílabo,, perfecto en las Eglogas y Canciones, no tanto en los Sonetos,  `porque aquí cuenta la dimensión poema y el jardín cerrado que los catorce versos ( "Dicen que es soneto", según Lope de Vega) supone y exige.
  Al cabo, nos hemos ceñido a los cuatro modelos principales: ENFÁTICO,  HEROICO, MELÓDICO  Y  SÁFICO, analizando un tanto la correlación y correspondencia entre el nombre y su plasmación en palabras rítmicas y rimadas, que todo contribuye,  lpues que la imagen y el sonido son como en haz y e envés de una misma hoja, la del verso, para que alcance a serlo de verdad.  La cuestión de Safo ha despertado interés, lo que me llevó a la conocida estrofa
     "Dulce vecino de la verde selva,
      Huésped eterno del abril florido,
     Vital aliento de la madre Venus,
                Céfiro blando".
Comienzo de la Oda tan repetida y feliz de conformación. Lo del pentasílabo adónico les hizo gracia.
   Acento principal,  período medido, acento final de verso (agudo,  grave,  esdrújulo y su cómputo matemático ), el encabalgamiento, el período de enlace y algunos datos más.
   Y nos hemos despedido hasta el jueves próximo para afrontar la prosa,  también con su música peculiar,  concomitante y distinta, pero siempre complementaria, con la poesía en verso.  El cuento, la narración breve, la novela corta y, por fín, la novela, hermana mayor y piedra de toque de toda narración que se precie. VALE.

sábado, 22 de octubre de 2016

EL MAESTRO AL QUE UN DÍA... ( DOS)

   Así vino aconteciendo durante muchos años, todos felices sin exclusión, en el bien entendido que la felicidad no es conjunto de ratos buenos en exclusiva, sino la sabia combinación con otros no agradables, pero aceptables como catapulta para obtener resultados positivos, tanto para uno mismo cuanto para los demás con los que tienes relación. 


  Si se trata, basicamente, de alumnos, de nuevo miel sobre hojuelas.  Los ha tenido pequeños, de cuando el bachillerato comenzaba a los diez años;  también adolescentes, hermosa y revoltada etapa con todos los predicamentos a su favor si padres y profesores saben estar a la altura de las circunstancias;  y universitarios, estupenda edad para descubrir maestros y discípulos,  si las circunstancias propician inteligencias y voluntades dispuestas a la emisión de grandes verdades y ejemplos, así como a la recepción de la sabiduría en ciernes que los alumnos desarrollarán según sus buenas capacidades y emociones:  es la etapa que marca definitivamente. Y entonces, bienaventurados los discípulos que pudieron encontrar pocos, pero buenos, maestros. 
 Y bienaventurados los buenos maestros que también  encontraron excelentes alumnos.
  En tal sentido, afirma sin ambages, que fué feliz con sus maestros, cinco en particular, todos magníficos.  Y también lo sigue siendo con la pleyade de buenos alumnos y extraordinarios discípulos: son los que suelen venir por su despacho para conversar, recordar sin añoranza y proponer con entusiasmo.
  Pues bien, decíamos ayer  (Fray Luis siempre presente) que al viejo profesor lo jubilaron administrativamente.  Pero él, terne y refractario al ´dolce far niente´, continuó laborando en lo que mejor sabía: los territorios literarios y el complejo mundo de las emociones derivadas. 
   Mientras y en paralelo, llegó para él la hora de los reconocimientos, incluso de los homenajes.  Le produce cierto grado de rubor ponerlo de relieve, pero es verdad que lo colmaron de agasajos, todos cercanos y emotivos.  Por otra parte, quienes  (muchos )  los propiciaron y llevaron a cabo,  merecen el recuerdo y la cita.  El equipo  último con el que trabajaba a la sazón y que bien representaba a los precedentes (más de doscientos alumnos, antiguos alumnos y profesores de los tres niveles los fueron constituyendo), que padecían con inteligencia y afecto sus exigencias y perfeccionismo por la obra bien hecha.  Los estudiantes que se arrimaban a su persona y zaumásico magisterio mucho más que a su cátedra.  Los compañeros no sólo de la Facultad de Letras.  Los grandes escritores que invitó a las aulas y que casi todos lo distinguieron con su amistad reconocida.  Y una legión de amigos de la más diversa edad, entidad y profesión.  Nunca lo agradecerá bastante.
  Todo comenzó con el clásico libro de estudios,  habitual en el mundo universitario cuando se producía la jubilación.
Sin entrar en juicios de valor, tan sólo afirma que son dos volúmenes con más de novecientas páginas. Eso lo dice todo.
  Item más, otro libro de primorosa edición titulado "Cinco libros en mi vida", en el que escritores, profesores, estudiantes y otros muchos amantes de la literatura eligieron los cinco libros que, no importaba la edad ni otras circunstancias, más y mejor habían influído en su propia peripecia vital.
   Además,  un magnífico Curso en torno a la experiencia universitaria, en el que participaron desde los Rectores con los había convivido hasta estudiantes Erasmos que pasaron por sus clases.  Todo brillante y recogido en excelente volumen bajo el título  "Elogio de la Universidad. Medio siglo de historia personal".  También recogidas sus intervenciones en magnífico libro.
  En el acto de clausura estaban presentes los cinco Rectores felizmente vivos.  En la mesa presidencial, el Rector,  el Decano de la Facultad,  su discípulo y sucesor en la Cátedra,  un querido antiguo alumno que tuvo a bien ocuparse de la Laudatio tradicional, así como el alcalde de su pueblo soriano, compañero de pupitre en la Escuela donde el padre del homenajeado ejercía de soberano Maestro.

   ¿Qué más y mejor podía pedir?  Desde entonces recuerda emocionado, y comenta siempre que tiene ocasion, la conocida formidable ´Parábola del sembrador´,

convencido de que su siembra vocacional había recibido el ciento por uno en ópima cosecha.
  Colofón de oro:  la cena final, que merece un capítulo aparte y algún día lo escribirá.  Baste decir que estaban todos los que eran. Y eran todos los que estaban.  Con humor cervantino,  alguien apuntó que aquel ágape vino a ser una simbiosis de la Cena de Trimalción y las Bodas de Camacho... Y sí,  "la del alba sería " cuando los comensales emprendieron la gozosa retirada camino de sus lares. 

viernes, 21 de octubre de 2016

CURSO DE LIBROS.. CRÓNICA DEL JUEVES 5

  Ya la práctica se ha convertido en hábito.  Ayer tuvimos sesión intensa,  muy abundante información,  coloquio adecuado y el tiempo.  Les prevengo para que me prevengan cuando se acerque la hora de terminación.  Misión difícil porque no cumplen la recomendación, son así de amables.  El caso es que, cuando vinimos a darnos cuenta, eran las ocho y veinte.

   Por mi parte, nada que objetar. Me encuentro a gusto explicando en clase.  Los veo con ánimo y ganas de aprender, de mejorar sus esquemas de lectura placentera,  basada en el conocimiento progresivo.  Ello me anima y congratula,  al cabo de tantos. Considero que hemos logrado un clima relajado, proclive al pensamiento que crece y a la sensibilidad que se manifiesta en palabras y , sobre todo,  en actitudes inmediatas  (observo la expresión de sus rostros, la concentración de miradas y la toma de apuntes, realidad esta última que nunca pude imaginar, pues que pensaba en amable tertulia sin más, hablando de libros sin mayores averiguaciones. 
 Un clima, pues, satisfactorio, que pone de manifiesto, de nuevo,  las inagotables y no perecederas virtualidades de la fórmula horaciana:  mezclar lo dulce con lo útil.  En el entendimiento, claro, de que lo útil bien concebido termina siempre en el placer del parto y el crecimiento feliz de la criatura.  Por algo los clásicos lo son,  por sobre el tiempo y las geografías.  Y Horacio, el de la Odas y  la "Epístola ad Pisones", lo es a plenitud.
  Nos ocupamos de dos textos teóricos.  Uno, muy breve para considerar la lectura no como un pasatiempo amable entre otras actividades más sustanciosas,  importantes e inminentes, sino todo lo contrario.      
  "Estudiar Literatura será, sobre todo, leer libros que han sido concebidos desde los hontanares artísticos y con el placer colocado en el horizonte".  Nada más, pero también nada menos, como afirmaba T. S.  Eliot.
    El otro texto es un recuerdo del año pasado, un poco más extenso, que plantea la falsa dicotomía  conocimiento técnico-gusto literario,  y que termina de esta guisa:  "Gusto y conocimiento, pues, constituyen los dos grandes pilares en que se apoya el edificio del estudio literario, que no debe limitarse al aprendizaje.  Antes al contrario,  necesita configurar un fenómeno simbiótico de asimilación celular y orgánica".
    Al cabo y tras numerosas citas orientadoras, aunadas a ejemplos de apoyo, afrontamos la idea central:  la música propia de las palabras como base de asentamiento y proyección de la poesía.  El campo de la la métrica,  la rítmica y el troquelado matemático musical  (con resonancias de Pitágora y su  "música de las esferas",  tan lejanos en el tiempo,  tan próximos y vigentes), que se ofrece como territorio en el que deben nacer las formas concretas para su roturación, siembra y posterior cosecha.  Les cité los libros de Tomás Navarro Tomás,  Rafael de Balbín,  Antonio Quilis,  Rudolf Baher y Oreste Macrí, por si algo querían consultar.
   Y aparecieron en la pila bautismal poética el octosílabo y el endecasílabo como piedras de toque, recordando la parábola del buen sembrador, pues que la Biblia está llena de símbolos literarios como acervo paralelo, y tam bién común,  a la clasicidad grecolatina.
   El octosílabo, asentamiento  y esencia de nuestra binaria forma de hablar, con proyección estética en la formalización poética.  La gran base de nuestra versificación.
   Sucede que el romance  "GERINELDO"  es un hallazgo formidable. El octosilabo sólo tiene cuatro variantes.  Pues bien, las cuatro están reflejadas en los cuatro primeros versos de este romance

                     GERINELDO,  GERINELDO,
                     PAJE DEL REY MÁS QUERIDO,
                     QUISIERA VERTE ESTA NOCHE
                     EN ESTE JARDÍN FLORIDO.

Dos jóvenes, el señuelo-llamada de la chica al chico, la espera, la cita en florido jardín...Una hemosa historia de amor y algo más.  Leed el romance completo.
  Ayer analizamos las cuatro variantes:  trocaico,  dactílico,  mixto A  y mixto  B.
  Les hablé un poco de la métrica cuantitativa y de la métrica acentual.  En la pizarra, el esquema métrico de los cuatro, con sus piés y apoyaturas y silencios a la hora de leer, de recitar.  Y un recuerdo imprescindible: la formalización pética es,  fundamentalmente,  imagen y música.
   Y ahí lo dejamos hasta el próximo jueves.  Deo  volente.

martes, 18 de octubre de 2016

LA ACADEMIA SUECA NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA

!Ah, las trampas saduceas que el destino suele tender a los desprevenidos y precipitados de todo orden y condición! ¿Recuerdan al famoso coronel de García Márquez?  Pues a la Academia sueca le sucede igual, según cuentan las buenas y malas lenguas: no tiene quien le escriba.
  Sin duda, los académicos desnortados andan buscando un hombre de letras, un escritor que mereciera el premio.  Y se encuentran con que llevan cuatro días intentando encontrarlo, sin resultado positivo.  Estoy a punto de recomendarles a Diógenes, por ver si su linterna pudiere aportar alguna luz.  Incluso se me ocurre sugerirles la caverna de Platón, por si otro tanto.


  Se me ocurren dos soluciones posibles. Una, que los señores académicos reconozcan su impronta equivocada, pidan disculpas con humildad y, finalmente, retiren el premio a quien se lo han concedido. El mundo entero civilizado se lo agradecerá.   Y pelillos a la mar, pues que un error cualquiera puede cometerlo.  Dos, que el no citado receptor hable con su asesor literario y lleguen a una conclusión razonable: renunciar al premio que nunca se le debió conceder y él jamás aceptar.
  Y todo esto, por un mínimo respeto al arte de hablar bien y escribir mejor.  A eso que algunos esperanzados todavía llamamos Literatura.  Y que todos los sospechosos habituales  ("Casablanca") busquen  "El Quijote"  y lo lean.  Nunca es tarde si la dicha es buena.

lunes, 17 de octubre de 2016

De libros y otras virtudes: CATEDRAS ESPECIALES EN LA UNIVERSIDAD. LA LITERA...

De libros y otras virtudes: CATEDRAS ESPECIALES EN LA UNIVERSIDAD. LA LITERA...:    DESDE QUE LA UNIVERSIDAD EMPEZÓ A TROMAR CONCIENCIA PLENA DE PROYECCIÓN UNIVERSAL  (RETOMANDO LOS ORÍGENES MEDIEVALES) EMPRENDIÓ EL CAMI...

CATEDRAS ESPECIALES EN LA UNIVERSIDAD. LA LITERATURA

   DESDE QUE LA UNIVERSIDAD EMPEZÓ A TROMAR CONCIENCIA PLENA DE PROYECCIÓN UNIVERSAL  (RETOMANDO LOS ORÍGENES MEDIEVALES) EMPRENDIÓ EL CAMINO DE LAS CÁTEDRAS ESPECIALES  A MANERA DE COMPLEMENTO NECESARIO Y AMPLIFICADOR DE LAS TAREAS DOCENTES E INVESTIGADORAS REGLADAS.  ADVIRTIÓ QUE ERA NECESARIO PREDICAR, PERO SOBRE TODO DAR TRIGO, PARA QUE LA COSECHA FUERA ÓPIMA Y CRECEDERA.


   Congratulaciones, por tanto, cada vez que se crea una en cualquier campo del leal saber y entender, pues que en estos predios, como en cualesquiera otros de la actividad humana, siempre andamos necesitados de armonía, equilibrio y buena relación entre las partes constituyentes.   Desde los presocráticos, en el Mediterráneo, el ejemplo cunde cuando son mentes adecuadas las que orientan y, en su caso, dirigen las Escuelas Medievales hoy llamadas Universidad.  Aquellos beneméritos precursores lo sabían muy bien y lo practicaban separando el trigo de la paja, sin despreciar la paja y el trigo, sino integrándolos para el bien común de la sabiduría.  Sócrates lo concentró  ´viva  voce´ y Platón y Aristóteles troquelaron el método para la Historia.  En eso estamos.  Arrieros somos de la Educación y en el camino machadiano nos vamos encontrando.
   Digo lo anterior porque ya van a ser cuatro las Cátedras especiales de Literatura que la universidad tiene a la sombra, y en la sede, de la Faultad de Letras.   Se lo acabo de oir y ver al Rector en entrevista televisiva, anunciando que ha creado la cuarta.  
            Y pues que la memoria suele ser olvidadiza en ocasiones, enumero las tres anteriores como recordatorio y congratulación de la comunidad universitaria y el territorio de su actuación e influencia.
   La primera lleva el nombre de Cátedra Especial de Estudios Literarios  "Mariano Baquero Goyanes",  creada hace ahora treinta años con todos los predicamentos favorables.  Sabido es que el profesor Baquero y el profesor Valbuena Prat fueron catedráticos de Literatura Española durante muchos años.  Yo tuve la fortuna, junto a otros centenares de alumnos,  de recibir sus enseñanzas durante toda la carrera de Filología Románica.  Después trabajé como Profesor Ayudante con los dos. El caso del profesor Baquero fue muy especial para mí: me dirigió la Tesina de Licenciatura,  la Tesis Doctoral y mi formación le debe mucho y bueno.  Durante veinticinco años trabajamos juntos, hasta crear la Cátedra oficial de Literatura Hispanoamericana, de la que me encargué hasta la jubilación, quedando él con la sobrecarga de la Española, si bien le echaba una mano cuando los programas eran excesivos.
   Llegó su muerte prematura y algunas cosas le hicimos a manera de homenaje.  De ellas, ahora importa la Cátedra Especial.  Tuve la idea, la compartí con los interesados y la creamos.  Su primer Director fue el profesor Muñoz Cortés, gran amigo  suyo y también profesor nuestro.  Incluso fundieron en bronce una placa indicativa.
Supongo que la Cátedra sigue funcionando como merece.  Y digo supongo, porque llevo casi ocho años jubilado y, por lo mismo, alejado legalmente de los menesteres oficiales universitarios.
   La segunda lleva el nombre de  "Guillermo Cabrera Infante", consecuencia de los muchos y magníficos eventos que la Cátedra de Literatura Hispanoamericana llevaba a buen término por aquellos felices y fecundos años.  Se creó en colaboración con la Casa Pintada, en cuya sede vendrían a instalarse los fondos documentales y biblioteca del autor cubano.  Todo se celebró como merecía,  con el Presidente de la Comunidad como patrón mayor.  Incluso el Rector indicó varias veces que había un fondo de diez mil euros depositados en la Universidad para ponerla en marcha.
   La tercera es la que más resonancia tuvo en sus orígenes, y no sólo mediática, que también.  Veréis.  Invitamos al escritor a Murcia.  Vino de todo corazón, amable y simpático.  Y repitió.  A la vista de su actitud generosa, la Cátedra de Literatura Hispanoamerican lo propuso para el títuo de Doctor honoris causa.  La investidura fue una fiesta resonante, que otro día explicaré con detalle.  Y justo en la ceremonia de clausura,  el Rector de la Universidad y el Presidente de la Fundación Mediterráneo, a nuestra propuesta, crearon los Premio de Novela y Cuento "Vargas Llosa"  y  "Lituma" , en presencia y con el beneplácito del escritor, ante un publico que abarrotaba el Aula de Cultura de la institución.  Como consecuencia, se creó la Cátedra Mario Vatgas Llosa, junto a otras universidades de consuno.  Y así disfrutamos una fecunda década literaria.   Mejor,  imposible.
   El hermoso camino debe seguir al andar.  Que Antonio Machado tenía toda la razón,  también cuando escribió
este bien sonoro endecasílabo:  " No está el mañana, ni el ayer, escrito ".